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Cápsulas de Salud: Anomalías de las arterias coronarias

Se denomina anomalía arterial coronaria (AAC) a un defecto en una o más arterias coronarias del corazón.

Se denomina anomalía arterial coronaria (AAC) a un defecto en una o más arterias coronarias del corazón. El defecto es congénito (de nacimiento). Las AAC pueden estar relacionadas con el origen (el lugar de donde surge la arteria en el corazón) o la ubicación de la arteria coronaria. Sin embargo, el término AAC puede emplearse para describir cualquier defecto de una arteria coronaria, tal como una anomalía en el tamaño o la forma. A menudo, están presentes en pacientes que tienen otras cardiopatías congénitas.

Otro nombre para la AAC es «arteria coronaria anómala» (ACA).

¿Cuáles son las causas?

No se sabe exactamente qué causa las AAC. Los estudios han demostrado que el desarrollo de las arterias coronarias en el corazón fetal consta de varios pasos. Si se produce un error durante uno de estos pasos, puede producirse una AAC.

Algunas cardiopatías congénitas están directamente relacionadas a las AAC, entre ellas el tronco arterial común, la transposición de las grandes arterias, la atresia pulmonar, la doble salida ventricular derecha (DSVD), y la tetralogía de Fallot.

Algunos estudios han demostrado que ciertos tipos de AAC son comunes en algunas familias, pero no se han descubierto aún indicios claros que confirmen que las AAC son hereditarias.

Se encuentran anomalías de las arterias coronarias en alrededor del 5% de las personas que se someten a una cateterización cardíaca para averiguar por qué tienen dolor en el pecho.

¿Cuáles son los riesgos de una AAC?

Como las arterias coronarias suministran sangre rica en oxígeno al músculo cardíaco, un defecto o enfermedad de una arteria coronaria puede reducir la cantidad de oxígeno y nutrientes que llegan al corazón. Las AAC pueden provocar isquemia miocárdica (un aporte deficiente de oxígeno al músculo cardíaco) y muerte súbita cardíaca.

Los atletas y las personas que realizan actividades físicas intensas tienen un mayor riesgo de sufrir una muerte súbita cardíaca si tienen una AAC. En efecto, las AAC son la segunda causa de muerte en atletas jóvenes. En entre el 15% y 34% de la gente joven que sufre una muerte súbita cardíaca se descubre una AAC. Cuando en las noticias se habla de atletas jóvenes que han muerto en forma súbita, típicamente es porque esos atletas sufrían de cardiomiopatía hipertrófica o tenían una AAC.

¿Cuáles son los síntomas de una AAC?

Sólo ciertos tipos de AAC producen síntomas. En algunas personas, los síntomas pueden comenzar en la niñez, mientras que otras podrían no tener síntomas hasta la edad adulta. Pero la mayoría de la gente con una AAC no sabe que la tiene, ya sea por no tener síntomas o porque el primer signo de un problema es la muerte súbita cardíaca.

En los bebés y los niños, los síntomas de una AAC pueden incluir:

  • Problemas respiratorios
  • Palidez
  • No comer bien
  • Sudoración

En los adolescentes y adultos, los síntomas de una AAC pueden incluir:

  • Desmayarse durante el ejercicio intenso (es a menudo el primer síntoma y el más dramático de una AAC)
  • Falta de aliento en reposo o durante el ejercicio
  • Cansancio
  • Dolor en el pecho en reposo o durante el ejercicio

La muerte súbita cardíaca (también denominada «paro cardíaco súbito») es el síntoma más peligroso de una AAC. Se cree que se produce porque la arteria coronaria anómala se aplasta entre arterias más grandes que se dilatan al llenarse de sangre durante el ejercicio. Esto implica que menos sangre llega al corazón, lo cual puede provocar la muerte súbita.

¿Cómo se diagnostica una AAC?

Los médicos realizan una exploración física y escuchan el corazón y los pulmones con un estetoscopio. Los siguientes son otros posibles estudios:

  • Ecocardiografía, para ver el tamaño del corazón y cuánto músculo dañado hay.
  • Resonancia magnética (RM), para obtener una imagen detallada del corazón y las arterias coronarias, y ver si hay una AAC.
  • Angiografía por resonancia magnética (ARM), para evaluar el flujo sanguíneo por las arterias.
  • Angiografía, un procedimiento de cateterización cardíaca que ofrece una vista muy detallada de una AAC.
  • Ecocardiografía transesofágica, que permite obtener imágenes del corazón desde el interior del esófago en lugar de a través de la pared torácica.
  • Tomografía computada (TC), especialmente la tomografía computada por haz de electrones (TCHE), para obtener una buena imagen de las arterias coronarias.
  • Gammagrafía, para ver si el flujo de sangre al corazón es anormal y si el músculo cardíaco está dañado.

¿Cómo se tratan las AAC?

Los tratamientos incluyen los cambios en el estilo de vida, los medicamentos, las intervenciones coronarias percutáneas y la cirugía.

Cambios en el estilo de vida

Los pacientes que saben que tienen una AAC grave deben limitar su actividad física, y evitar el ejercicio excesivo y ciertos tipos de deportes.

Medicamentos

Los pacientes con síntomas leves o moderados pueden ser tratados con medicamentos, especialmente para evitar la muerte súbita cardíaca.

  • Betabloqueantes: enlentecen el latido del corazón.
  • Diuréticos: («píldoras de agua») reducen el exceso de líquido del cuerpo, aliviando el esfuerzo de bombeo del corazón.
  • Antiarrítmicos: ayudan a normalizar el latido del corazón.
  • Terapia de oxigenación: aumenta la cantidad de sangre rica en oxígeno que llega al corazón.

Intervenciones coronarias percutáneas

Algunos tipos de AAC pueden corregirse colocando un stent en la arteria afectada. Este procedimiento se realiza en el laboratorio de cateterización cardíaca.

Cirugía

A veces se realiza una intervención quirúrgica para corregir una AAC. El tipo de intervención que se realice dependerá del tipo de AAC.

Doctors Centro de Anomalías Arteriales Coronarias del Instituto del Corazón de Texas

Los médicos del Center for Coronary Artery Anomalies (Centro de Anomalías Arteriales Coronarias, o CCAA por sus siglas en inglés) del Instituto del Corazón de Texas se dedican a aumentar la conciencia de las AAC y crear un programa de detección para evitar la muerte súbita cardíaca en atletas jóvenes con AAC.

Fuente: Texas Heart Institute

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

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Cápsulas de Salud: ¿Qué es la Lipoproteína de muy baja densidad (VLDL)?

El colesterol es una sustancia cerosa y parecida a la grasa que se encuentra en todas las células de su cuerpo. Su hígado produce colesterol y también se encuentra en algunos alimentos, como carne y productos lácteos. Su cuerpo necesita algo de colesterol para funcionar bien, pero tener demasiado colesterol en la sangre aumenta el riesgo de enfermedad de las arterias coronarias.

¿Qué es la lipoproteína de muy baja densidad (VLDL)?

VLDL (very low density lipoprotein en inglés) significa lipoproteína de muy baja densidad. Su hígado produce colesterol VLDL y lo libera a su torrente sanguíneo. Las partículas de VLDL llevan triglicéridos, otro tipo de grasa, a sus tejidos. VLDL es similar al colesterol LDL, pero el LDL transporta colesterol a los tejidos en lugar de triglicéridos.

Tanto el VLDL y el LDL son llamados a veces colesteroles «malos» porque pueden contribuir a la acumulación de placa en las arterias. A esta acumulación se le llama arterioesclerosis. La placa es una sustancia pegajosa compuesta de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre. Con el tiempo, la placa se endurece y hace más angostas sus arterias. Esto limita el flujo de sangre rica en oxígeno a su cuerpo. Puede conducir a la enfermedad de las arterias coronarias y otras enfermedades del corazón.

¿Cómo sé cuál es mi nivel de lipoproteína de muy baja densidad (VLDL)?

No hay una manera de medir directamente su nivel de VLDL. En cambio, lo más probable es que se deba hacer un análisis de sangre para medir su nivel de triglicéridos. El laboratorio puede usar su nivel de triglicéridos para estimar cuál es su nivel de VLDL. Su VLDL es aproximadamente una quinta parte de su nivel de triglicéridos. Sin embargo, estimar su VLDL de esta manera no funciona si su nivel de triglicéridos es muy alto.

¿Cuál debería ser mi nivel de lipoproteína de muy baja densidad (VLDL)?

Su nivel de VLDL debe ser inferior a 30 mg / dL (miligramos por decilitro). Cualquier cantidad más alta que eso lo pone en riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

¿Cómo puedo reducir mi nivel de lipoproteína de muy baja densidad (VLDL)?

Como el VLDL y los triglicéridos están relacionados, puede reducir el nivel de VLDL disminuyendo su nivel de triglicéridos. Es posible que pueda reducir sus triglicéridos con una combinación de pérdida de peso, dieta y ejercicio. Es importante cambiar a grasas saludables y reducir el consumo de azúcar y alcohol. Algunas personas también pueden necesitar tomar medicamentos.

Fuente: Medline Plus

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Cápsulas de Salud: ¿Sabías que hay dos tipos principales de enfermedad de hígado graso?

¿Qué es la enfermedad por hígado graso?

El hígado es el órgano más grande dentro del cuerpo. Ayuda a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar las toxinas. La enfermedad por hígado graso es una afección en la que se acumula grasa en el hígado. Hay dos tipos principales:

  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico
  • Enfermedad del hígado graso por alcohol, también llamada esteatosis hepática alcohólica

¿Qué es la enfermedad del hígado graso no alcohólico?

La enfermedad del hígado graso no alcohólico es un tipo de hígado graso que no está relacionada con el consumo de alcohol. Existen dos tipos:

  • Hígado graso simple: Hay grasa en el hígado, pero poca o ninguna inflamación o daño en las células del hígado. En general, el hígado graso simple no es demasiado serio como para causar daño o complicaciones al hígado
  • Esteatosis hepática no alcohólica: Existe inflamación y daños en las células del hígado, y grasa. La inflamación y el daño de las células del hígado pueden causar fibrosis o cicatrización del hígado. La esteatosis puede causar cirrosis o cáncer de hígado

¿Qué es la enfermedad del hígado graso por alcohol?

Como su nombre lo indica, la enfermedad del hígado graso por alcohol se debe al alto consumo de alcohol. Su hígado descompone la mayor parte del alcohol que bebe para que sea eliminado del cuerpo, pero el proceso de descomposición puede generar sustancias dañinas. Estas sustancias pueden dañar las células del hígado, provocar inflamación y debilitar las defensas naturales del cuerpo. Cuanto más alcohol usted bebe, más daña su hígado. La enfermedad del hígado graso por alcohol es la etapa más temprana de la enfermedad del hígado por el alcohol (o hepatopatía alcohólica). Las siguientes etapas son la hepatitis alcohólica y la cirrosis.

¿Quién está en riesgo de tener enfermedad por hígado graso?

No se conoce la causa del hígado graso. Los investigadores sí saben que es más común en personas que:

  • Tienen diabetes tipo 2 y prediabetes
  • Tiene obesidad
  • Son de mediana edad o mayores (aunque los niños también pueden sufrirla)
  • Son hispanos, seguidos por blancos no hispanos. Es menos común en afroamericanos
  • Tienen altos niveles de lípidos (grasas) en la sangre, como colesterol y triglicéridos
  • Tienen presión arterial alta
  • Toman ciertos medicamentos, como los corticoides y algunas medicinas contra el cáncer
  • Tienen ciertos trastornos metabólicos, incluyendo síndrome metabólico
  • Pierden peso muy rápido
  • Tienen ciertas infecciones como la hepatitis C
  • Han estado expuestos a algunas toxinas

La enfermedad por hígado graso afecta a cerca del 25 por ciento de la población en el mundo. Así como las tasas de obesidad, diabetes tipo 2 y colesterol alto están subiendo en los EE. UU., lo mismo ocurre con la tasa de enfermedad por hígado graso. Es el trastorno hepático crónico más común en los EE. UU.

La enfermedad del hígado graso por alcohol sólo ocurre en personas que beben mucho, especialmente aquellas que han estado bebiendo durante un largo período de tiempo. El riesgo es mayor para bebedores empedernidos de alcohol obesos, mujeres o quienes tienen ciertas mutaciones genéticas.

¿Cuáles son los síntomas del hígado graso?

En general, tanto la enfermedad de hígado graso como la enfermedad del hígado graso por alcohol son afecciones silenciosas que tienen pocos o ningún síntoma. Si presenta síntomas, puede sentirse cansado o tener molestias en el lado superior derecho del abdomen.

¿Cómo se diagnostica el hígado graso?

Debido a que a menudo no hay síntomas, no es fácil diagnosticar la enfermedad por hígado graso. Su médico puede sospechar que la tiene si obtiene resultados anormales en pruebas del hígado que se haya hecho por otras razones. Para hacer un diagnóstico, su médico utilizará:

  • Su Historia clínica
  • Un examen físico
  • Varias pruebas, incluyendo análisis de sangre y de imágenes, y a veces una biopsia

Como parte de su historia médica, su proveedor de salud le preguntará sobre su consumo de alcohol para averiguar si la grasa en su hígado es un signo de enfermedad de hígado graso por alcohol o hígado graso no alcohólico. También preguntará por las medicinas que toma, para determinar si una medicina es la causa de su hígado graso.

Durante el examen físico, su médico lo examinará y verificará su peso y altura. También buscará signos de hígado graso, como:

  • Hígado agrandado (hepatomegalia)
  • Signos de cirrosis como ictericia, una afección que causa que la piel y el blanco de los ojos se vean amarillo

Es probable que le hagan un examen de sangre, incluyendo pruebas de función hepática y análisis de sangre. En algunos casos, también puede someterse a pruebas de imagen, como las que comprueban presencia de grasa en el hígado y su rigidez. La rigidez del hígado puede significar fibrosis o cicatrización. En algunos casos, también puede necesitar una biopsia hepática para confirmar el diagnóstico y para confirmar la gravedad del daño al hígado.

¿Cuáles son los tratamientos para el hígado graso?

Para el hígado graso no alcohólico, los médicos recomiendan perder peso. Bajar de peso puede reducir la grasa, la inflamación y la fibrosis en el hígado. Si un su doctor cree que un medicamento es la causa del hígado graso, debe dejar de tomarlo, aunque primero debe consultar con su médico. Es posible que deba bajar la dosis de la medicina en forma gradual, y puede que tenga que tomar otro medicamento en su lugar.

No hay medicamentos que hayan sido aprobados para tratar el hígado graso. Los estudios están buscando si un determinado medicamento para la diabetes o la vitamina E puede ayudar, pero se necesita mayor investigación.

La parte más importante del tratamiento de la enfermedad del hígado graso por alcohol es dejar de beber alcohol. Si necesita ayuda para lograrlo, es probable que deba ver a un terapeuta o participar en un programa de rehabilitación por consumo de alcohol. También hay medicamentos que pueden ayudar, ya sea reduciendo sus ansias o haciendo que se sienta mal si consume alcohol.

Tanto la enfermedad del hígado graso relacionado al alcohol como un tipo de enfermedad del hígado graso no alcohólico (esteatohepatitis no alcohólica) pueden conducir a cirrosis. Los médicos pueden tratar los problemas de salud causados por la cirrosis con medicamentos, operaciones y otros procedimientos médicos. Si la cirrosis conduce a insuficiencia hepática, es posible que necesite un trasplante de hígado.

¿Cuáles son algunos cambios en el estilo de vida que pueden ayudar con la enfermedad del hígado graso?

Si usted tiene cualquiera de los tipos de enfermedad del hígado graso, hay algunos cambios en el estilo de vida que pueden ayudar:

  • Consuma una dieta saludable, limitando la sal y el azúcar, además de comer muchas frutas, verduras y granos integrales
  • Obtenga las vacunas contra la hepatitis A y B, la gripe y la enfermedad neumocócica. Si usted tiene hepatitis A o B junto con hígado graso, es más probable que conduzca a insuficiencia hepática. Las personas con enfermedad hepática crónica son más propensas a contraer infecciones, por lo que las otras dos vacunas también son importantes
  • Haga ejercicio con frecuencia, lo que le puede ayudar a perder peso y reducir la grasa en el hígado

Hable con su médico antes de usar suplementos dietéticos como vitaminas o cualquier medicina o práctica médica complementaria o alternativa. Algunos remedios herbarios pueden dañar su hígado.

Fuente: Medline Plus

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Cápsulas de Salud: ¿Qué es la sinusitis?

La sinusitis es el término médico que se usa para designar la inflamación (irritación e hinchazón) de los senos nasales. Suele estar provocada por una infección.

Los senos nasales son las cavidades óseas llenas de aire húmedo que hay en el interior de los huesos de la cara y alrededor de la nariz. Cuando estamos sanos, los senos nasales están llenos de aire, lo que hace que los huesos faciales sean menos densos y más ligeros. Los senos nasales también influyen en cómo nos suena la voz.

Las infecciones por virus o bacterias, o ambas a la vez, pueden causar una sinusitis. Por lo general, cuando una persona tiene un resfriado o catarro tiene los senos nasales inflamados. Esto recibe el nombre de sinusitis vírica. Las alergias también pueden conducir a una sinusitis.

Si la congestión nasal (nariz tapada) propia de un resfriado común o de una alergia no permite que los senos nasales drenen adecuadamente, las bacterias pueden quedar atrapadas en su interior, conduciendo a una sinusitis bacteriana.

La sinusitis bacteriana tiende a hacer que la gente se encuentre peor que la sinusitis vírica. Una persona con una sinusitis bacteriana suele tener más dolor y más inflamación facial que una que tenga una sinusitis vírica, y es posible que también tenga fiebre.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la sinusitis?

Algunos de los signos de la sinusitis bacteriana son:

  • nariz tapada o secreción nasal con tos diurna que dura de 10 a 14 días o más sin mejoría
  • mucosidades verdes, densas y continuas en la nariz (a veces acompañadas de mucosidad en la garganta)
  • dolor sordo persistente y/o hinchazón alrededor de los ojos
  • sensibilidad o dolor al tacto en o alrededor de los pómulos
  • una sensación de presión dentro de la cabeza
  • dolor de cabeza al levantarse por las mañanas o al inclinarse hacia delante
  • mal aliento, incluso después de lavarse los dientes
  • dolor en los dientes superiores
  • fiebre superior a 102º Fahrenheit (39 °C)

Algunas personas también tienen tos seca por la noche que les dificulta conciliar el sueño. Otras tienen molestias estomacales y/o náuseas.

Muchos de estos síntomas son similares a los de la sinusitis vírica o las alergias. Aún y todo, es una buena idea ir al médico por si acaso. La sinusitis vírica y la rinitis alérgica son más frecuentes, pero la sinusitis bacteriana se debe tratar con antibióticos, que solo se pueden adquirir con receta médica.

¿Cómo se trata la sinusitis?

Los médicos suelen recetar antibióticos para tratar una sinusitis bacteriana. Es posible que el médico te recete también un espray nasal de uso tópico (que se aplica directamente en la nariz) que contenga esteroides, un antihistamínico o un descongestivo para reducir la congestión y la secreción nasal, así como los síntomas relacionado con la presión.

La fiebre y el dolor se pueden tratar con paracetamol o ibuprofeno. Los espráis y las irrigaciones con gotas de solución salina de venta sin receta médica son eficaces y seguras para lavar la nariz y aliviar muchos síntomas nasales y de los senos nasales.

¿Puedo prevenir la sinusitis?

Puedes reducir las probabilidades de desarrollar una sinusitis haciendo varios cambios sencillos en el ambiente de tu casa. Prueba a utilizar un humidificador cuando haga frío para impedir que el aire seco y caliente de la calefacción te irrite los senos nasales, lo que los puede hacer más susceptibles a las infecciones. Limpia el humidificador con regularidad porque el moho, que puede desencadenar alergias en algunas personas, se forma fácilmente en los ambientes húmedos.

Si padeces alguna alergia, haz un esfuerzo extra por mantenerla bajo control porque la alergia puede hacer a una persona más proclive a desarrollar infecciones en los senos nasales.

¿La sinusitis es contagiosa?

La sinusitis no es contagiosa. Pero suele ir precedida por un resfriado o catarro, que se puede contagiar a familiares y amigos. La forma más eficaz de prevenir el contagio de gérmenes es lavarse las manos frecuentemente y a conciencia. Mantente alejado de los pañuelos usados e intenta reducir el contacto con quienes estornudan a menudo o presentan síntomas de sinusitis.

¿Qué puedo hacer para encontrarme mejor?

Si el médico te ha recetado antibióticos o cualquier otro medicamento, asegúrate de seguir sus instrucciones al pie de la letra. En caso contrario, la sinusitis te podría durar mucho tiempo o bien curarte y luego recaer. Aunque te encuentres mejor, completa todo el ciclo de tratamiento antibiótico que te hayan recetado. Eso ayudará a matar todas las bacterias que te están provocando la infección.

Asegúrate de descansar mucho y de beber abundante líquido para que tu sistema inmunitario pueda trabajar junto con los antibióticos para combatir la infección y curarla.

Si tienes sinusitis, lo más probable es que no sea grave. Pero es importante que te vea un médico, sobre todo, si tus síntomas duran o empeoran. Si tuvieras una sinusitis bacteriana, el hecho de tratarla lo antes posible te ayudaría a impedir que la infección empeorara o que la contagiaras a otras personas. Así, también te encontrarás mejor mucho antes.

Revisado por: Patricia Solo-Josephson, MD
Fuente: Kids Health

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Cápsulas de Salud: ¿Qué es un resfriado?

Una  gripe, catarro o un resfriado común, es una infección de las vías respiratorias superiores. Esto significa que puede afectar a la nariz, la garganta y los senos nasales. Un virus del resfriado entra en tu cuerpo y te pone enfermo.

¿Qué causa los resfriados?

La mayoría de los resfriados están provocados por virus (llamados rinovirus) que se encuentran en las gotitas invisibles que hay en el aire que respiras o en las cosas que tocas. Si uno de esos virus entra en la capa protectora que recubre el interior de la nariz y de la garganta, desencadena una reacción en el sistema inmunitario. Esto puede provocar dolor de garganta y de cabeza, así como dificultades para respirar.

Nadie sabe exactamente por qué la gente se infecta con virus del refriado en ciertos momentos. Pero, por mucho que digan, sentarse o dormir expuesto a una corriente, no abrigarse lo suficiente cuando hace mucho frío o salir de casa con el pelo mojado no son motivos para contraer un resfriado.

El aire seco (interior o exterior) puede disminuir la resistencia a los virus. También pueden hacerlo las alergias, la falta de sueño, el estrés, no alimentarse bien o relacionarse con gente fumadora. Y los fumadores tienen más probabilidades de contraer refriados que quienes no fuman. Lo más probable es que sus síntomas sean peores, duren más y tengan más probabilidades de evolucionar a una bronquitis o incluso a una pulmonía.

¿Cuáles son los signos y los síntomas del resfriado?

Los primeros síntomas de un resfriado suelen ser picor de garganta, congestión o moqueo nasales y estornudos. Es posible que también estés cansado y que tengas dolor de garganta, tos, dolor de cabeza, fiebre leve, dolores musculares y pérdida del apetito. Las mucosidades nasales se te pueden volver espesas y de color amarillo o verde.

¿Son contagiosos los refriados?

Sí. Los rinovirus se pueden mantener vivos en las gotitas de aire o en las superficies hasta durante tres horas seguidas o incluso durante más tiempo. Si te tocas la boca o la nariz después de haber tocado a alguien o algo contaminado por alguno de esos virus, lo más probable es que te acatarres (a menos que ya estés inmunizado contra ese virus en concreto por haberte expuesto a él previamente).

Si ya estás acatarrado, tendrás más probabilidades de contagiar el catarro a otras personas si no te lavas las manos después de toser y de estornudar. Lo más probable es que ir a tu centro de estudios y hacer vida normal no haga que te encuentres peor. Pero aumentará las probabilidades de que contagies a tus amigos y compañeros de clase.

¿Cuánto duran los resfriados?

Los síntomas del catarro suelen aparecer de dos a tres días después de que una persona se exponga al virus. La gente resfriada tiene más probabilidades de contagiar a otras personas durante los tres o cuatro días posteriores a la aparición de los síntomas y pueden seguir contagiando durante un período de hasta 3 semanas. Aunque algunos resfriados se pueden alargar hasta a dos semanas, la mayoría desaparece en una semana.

¿Cómo se tratan los resfriados?

Los medicamentos de venta sin receta médica no sirven para prevenir los refriados, aunque hay gente cree que alivian sus síntomas. Tampoco sirven para acelerar el proceso de curación. Y algunos de los medicamentos para el catarro de venta libre pueden provocar molestias estomacales o hacer que la gente se sienta mareada, cansada o que tenga dificultades para conciliar el sueño. Si tienes la nariz muy tapada, prueba a utilizar gotas salinas (agua salada) para ayudar a despejártela.

Pregunta a tus padres (que pueden consultar a un médico o farmacéutico) qué medicamento deberías tomar, en el caso de que lo necesites. La mayoría de los médicos recomiendan paracetamol para los dolores, las molestias y la fiebre. Si estás resfriado, no debes tomar aspirina (ni ningún medicamento que contenga ácido acetilsalicílico) a menos que te lo recete un médico. El uso de aspirinas por parte de adolescentes refriados o con otras enfermedades de origen viral aumenta el riesgo de desarrollar un síndrome de Reye, un síndrome muy poco frecuente pero muy grave, que hasta puede llegar a ser mortal.

Tu médico te indicará si puedes tomar un antihistamínico o un descongestivo, pero hay escasas pruebas de que estos medicamentos sean realmente útiles.

¿Cómo me puedo encontrar mejor?

Al igual que todos los virus, los que provocan los resfriados deben seguir su curso. Descansar mucho y beber abundante líquido pueden hacer tanto como un buen medicamento para que una persona refriada se encuentre mejor.

Independientemente de que te apetezca pasarte todo el día durmiendo o simplemente tomarte las cosas con un poco más de calma, presta atención a lo que te diga tu cuerpo cuando estés resfriado. Un baño caliente o una manta eléctrica te pueden aliviar los dolores y molestias, y el vapor de una ducha caliente te puede ayudar a respirar mejor.

No te preocupes de si vas a alimentar al catarro o a matar de hambre a la fiebre. Basta con que comas cuando tengas hambre. Tal vez hayas oído que los resfriados se curan con sopitas de pollo. No hay ninguna prueba de que las sopas de pollo curen los resfriados, pero los enfermos llevan más de 800 años teniendo una fe ciega en este remedio.

¿Cuándo debería ir al médico?

Usualmente, los adolescentes que contraen refriados no se ponen muy enfermos ni necesitan recibir atención médica. Pero informa a tu médico si te ocurre alguna de las siguientes cosas:

  • Los síntomas del resfriado te duran más de una semana o aparecen en la misma época cada año o siempre que te expones al polen, el polvo, los animales o alguna otra sustancia (podrías tener una alergia).
  • Te cuesta respirar, jadeas o tienes respiración sibilante cuando te acatarras (podrías padecer asma).
  • Tus síntomas empeoran en vez de mejorar aproximadamente a partir del tercer día de resfriado (podrías tener una faringitis estreptocócica, una sinusitis, una bronquitis o alguna otra infección bacteriana, sobre todo si fumas).

Deberías visitar al médico si crees que podrías tener más que un simple resfriado o si tus síntomas catarrales empeoran en vez de mejorar.

Otros signos por los que deberías llamar al médico incluyen:

  • tos que dura más de 2-3 semanas
  • incapacidad para retener los sólidos o líquidos ingeridos
  • dolor de cabeza, facial o de garganta que va en aumento
  • dolor de garganta muy fuerte
  • fiebre de 103 ºF (39,3 ºC) o superior, o una fiebre de 102 ºF (38,9 ºC) o superior durante más de un día
  • dolor en el pecho o el estómago
  • ganglios linfáticos inflamados
  • dolor de oído

Un médico no puede identificar qué virus específico está provocando un resfriado. Pero tu médico te examinará la garganta y los oídos y es posible que también te extraiga exudado de la garganta para hacer un cultivo a fin de asegurarse de que tus síntomas no son un signo de otra afección. Hacer un cultivo de exudado de la garganta es un procedimiento sencillo e indoloro que implica frotar el interior de la garganta con el extremo blando de un bastoncillo de algodón (o hisopo) largo. El análisis de los gérmenes que se adhieran al bastoncillo ayudará al médico a determinar si tienes una infección por estreptococos y necesitas un tratamiento a base de antibióticos.

Si el médico te receta antibióticos, asegúrate de tomarlos exactamente como te indique. Si dejas de tomar los antibióticos demasiado pronto, incluso aunque empieces a encontrarte mejor, la infección podría persistir y es posible que desarrollaras otros problemas.

¿Los resfriados se pueden prevenir?

En uno u otro momento, todo el mundo se acatarra. Pero puedes reforzar la capacidad de tu sistema inmunitario para luchar contra las infecciones haciendo ejercicio regularmente, llevando una dieta equilibrada y descansando lo suficiente.

Aunque algunas personas recomiendan tratamientos alternativos para los resfriados (como los suplementos de zinc y de vitamina C tomados a dosis elevadas, o plantas medicinales como la equinácea), no se ha demostrado que ninguno de estos tratamientos sirva para prevenir ni para tratar eficazmente el resfriado. Puesto que las plantas medicinales pueden tener efectos secundarios negativos, muchos médicos no las recomiendan.

Revisado por: Patricia Solo-Josephson, MD
Fuente: Kids Health

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: ¿Tienes o tuviste cáncer y tienes dolor? (II Parte)

Uso de medicamentos para controlar el dolor relacionado con el cáncer

Puntos importantes

  • El médico prescribirá medicamentos según el dolor sea leve, moderado o intenso.
  • Para aliviar el dolor leve en ocasiones se usan acetaminofén y medicamentos antiinflamatorios no esteroides.
  • Los opioides se usan para aliviar el dolor moderado a intenso.
    • La mayoría de los pacientes con dolor causado por el cáncer reciben opioides en forma regular.
    • Los opioides se administran de diferentes maneras.
    • Los opioides causan efectos secundarios comunes.
  • Se pueden agregar otros medicamentos para ayudar a tratar el dolor.

El médico prescribirá medicamentos según el dolor sea leve, moderado o intenso.

El médico le recetará medicamentos para ayudarlo a aliviar el dolor. Estos medicamentos se deben tomar a las horas programadas para mantener una cantidad constante en el cuerpo e impedir que vuelva el dolor. Los medicamentos se toman por vía oral o de otras maneras, como por infusión o inyección.

Es posible que el médico le recete dosis adicionales de un medicamento que puede tomar cuando sea necesario para el dolor que se presenta entre las dosis programadas del medicamento. El médico ajustará la dosis de los medicamentos a sus necesidades.

Para medir la intensidad del dolor y decidir qué medicamento usar, se utiliza una escala de 0 a 10 como se explica a continuación:

  • 0 significa que no hay dolor.
  • 1 a 3 significa que el dolor es leve.
  • 4 a 6 significa que el dolor es moderado.
  • 7 a 10 significa dolor intenso.

Para las personas que tienen problemas para asignar un número al dolor, a veces se usan otras escalas de dolor que tienen caras felices o tristes. Estas escalas también son útiles para los adultos con problemas de memoria o pensamiento y para los niños pequeños.

Para aliviar el dolor leve en ocasiones se usan acetaminofén y medicamentos antiinflamatorios no esteroides.

El acetaminofén y los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) ayudan a aliviar el dolor leve. Es posible administrarlos con opioides para el dolor moderado a grave.

Los analgésicos de este tipo son los siguientes:

  • Celecoxib.
  • Diclofenaco.
  • Ibuprofeno.
  • Ketoprofeno.
  • Ketorolaco.

Los efectos secundarios de los AINE incluyen problemas en el estómago, el riñón, el corazón y la sangre. Algunos pacientes, sobre todo aquellos de edad avanzada, que toman acetaminofén o AINE necesitan una vigilancia cuidadosa de los efectos secundarios.

Los opioides se usan para aliviar el dolor moderado a intenso.

Los opioides son muy eficaces para aliviar el dolor moderado a intenso. Algunos pacientes con cáncer dejan de recibir el alivio que proporcionan los opioides si los usan durante mucho tiempo. Esto se llama tolerancia. Si su cuerpo deja de responder a la misma dosis, es posible que necesite dosis más altas, o un opioide diferente. La tolerancia a un opioide es una dependencia física a este, que no es lo mismo que una adicción (dependencia psicológica).

Desde 1999, ha aumentado la cantidad de recetas de opioides y el número de personas que mueren por sobredosis de medicamentos en los Estados Unidos. Aunque la mayoría de los pacientes a los que se les recetan opioides para el dolor del cáncer consumen estos medicamentos sin problemas, algunos se vuelven adictos a los opioides. El médico recetará y vigilará de cerca las dosis de opioides para que reciba un tratamiento para el dolor que no le cause daño.

Hay varios tipos de opioides:

  • Buprenorfina.
  • Codeína.
  • Diamorfina.
  • Fentanilo.
  • Hidrocodona.
  • Hidromorfona.
  • Metadona.
  • Morfina (el opioide más utilizado para el dolor relacionado con el cáncer).
  • Oxicodona.
  • Oximorfona.
  • Tapentadol.
  • Tramadol.

El médico le recetará medicamentos y le indicará los horarios en que los debe tomar para obtener el mejor control del dolor. Además, es importante que los pacientes y los familiares a cargo de su cuidado conozcan la manera segura de usar, almacenar y eliminar los opioides.

La mayoría de los pacientes con dolor causado por el cáncer reciben opioides en forma regular.

Tomar opioides en forma regular ayuda a calmar el dolor y evita que empeore. El tiempo entre las dosis depende del opioide que se utilice. La mejor dosis es la cantidad de opioide que controla el dolor con menos efectos secundarios. Si se presenta tolerancia al opioide (que ya no produzca el efecto deseado con la misma dosis), tal vez se deba aumentar la dosis o se recete otro opioide.

Los opioides se administran de diferentes maneras.

Los opioides se administran de diferentes maneras, como las siguientes:

  • Vía oral (por boca): si el estómago y los intestinos funcionan bien, por lo general, los medicamentos se administran por vía oral. Los opioides por vía oral son fáciles de usar y por lo general son de bajo costo. Los opioides orales a veces se colocan bajo la lengua (vía sublingual) o en el interior de la mejilla (vía yugal) para que se absorban.
  • Vía rectal: si no puede tomar los opioides por vía oral, es posible administrar supositorios rectales.
  • Vía transcutánea: los parches de opioides se colocan sobre la piel (parches cutáneos).
  • Aerosol nasal: los opioides se pueden administrar en forma de aerosol nasal.
  • Vía intravenosa (IV): los opioides se administran en una vena solo cuando no se pueden usar métodos más simples y menos costosos, cuando estos no funcionan o cuando el paciente no los desea. Las bombas de analgesia controlada por el paciente (ACP) son una forma de controlar el dolor a través de la vía IV. Una bomba de ACP le permite controlar la cantidad de medicamento que utiliza. Con una bomba de ACP, recibe una dosis preestablecida de opioide cuando oprime un botón de una bomba computarizada conectada a un tubo pequeño. Una vez que se controla el dolor, es posible que el médico recete una dosis habitual de opioides teniendo en cuenta la cantidad que utilizó en la bomba de ACP.
  • Inyección subcutánea: los opioides se administran mediante una inyección en la capa de tejido graso debajo de la piel.
  • Inyección intraespinal: los opioides intraespinales se inyectan en el líquido que rodea la médula espinal. A veces se combinan con anestesia local para ayudar a algunos pacientes con un dolor difícil de controlar.

Los opioides causan efectos secundarios comunes.

El médico le explicará los efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento con opioides y los vigilará. Los efectos secundarios más comunes son los siguientes:

  • Náuseas.
  • Somnolencia.
  • Estreñimiento

Las náuseas y la somnolencia se presentan con más frecuencia al comienzo del tratamiento con opioides y, a menudo, mejoran a los pocos días.

Los opioides hacen más lentas las contracciones y los movimientos musculares del estómago y los intestinos, lo que a veces produce endurecimiento de la materia fecal. Para mantener blanda la materia fecal y prevenir el estreñimiento, es importante tomar mucho líquido, aumentar el consumo de fibra en la alimentación, hacer ejercicio con frecuencia y tomar laxantes. A menos que haya problemas, como una obstrucción intestinal o diarrea, usted recibirá un plan de tratamiento para prevenir el estreñimiento e información sobre otros problemas digestivos que a veces se presentan mientras toma opioides.

Otros efectos secundarios del tratamiento con opioides son los siguientes:

  • Boca seca.
  • Vómitos.
  • Presión arterial baja.
  • Mareos.
  • Dificultad para dormir.
  • Dificultad para pensar con claridad.
  • Delirium o alucinaciones.
  • Dificultad para orinar.
  • Dificultad para respirar, que a veces empeora por apnea del sueño, obesidad o por la combinación de opioides con sedantes.
  • Picazón intensa.
  • Problemas con el funcionamiento sexual.
  • Sofocos.
  • Depresión.
  • Hipoglucemia.

Hable con el médico sobre los efectos secundarios que le molestan o se vuelven graves. El médico puede reducir la dosis del opioide, cambiarlo por otro opioide o cambiar la forma en que se administra para ayudar a disminuir los efectos secundarios, tales como:

  • Complicaciones gastrointestinales
  • Náuseas y vómitos relacionados con el tratamiento del cáncer
  • Delirium

Se pueden agregar otros medicamentos para ayudar a tratar el dolor.

Se pueden administrar otros medicamentos mientras toma opioides para aliviar el dolor. Estos son medicamentos que ayudan a los opioides a ser más eficaces, tratar los síntomas y a aliviar ciertos tipos de dolor. Se utilizan los siguientes tipos de medicamentos:

  • Antidepresivos.
  • Anticonvulsivos.
  • Anestésicos locales.
  • Corticoesteroides.
  • Bisfosfonatos y denosumab.

Hay grandes diferencias en la respuesta de los pacientes a estos medicamentos. Los efectos secundarios son comunes y se deben comunicar al médico.

Los bisfosfonatos (pamidronato, ácido zoledrónico e ibandronato) son medicamentos que se utilizan a veces cuando el cáncer se diseminó a los huesos. Se administran por infusión intravenosa y se combinan con otros tratamientos para disminuir el dolor y reducir el riesgo de fracturas en los huesos. Sin embargo, los bisfosfonatos a veces causan efectos secundarios graves. Hable con el médico si tiene un dolor intenso en los músculos o los huesos. Es posible que deba interrumpir la terapia con bisfosfonatos.

El uso de bisfosfonatos también se relaciona con el riesgo de osteonecrosis relacionada con un bisfosfonato (ORB).

El denosumab es otro medicamento que a veces se usa cuando el cáncer se disemina a los huesos. Se administra mediante inyección subcutánea y puede prevenir y aliviar el dolor.

Otros tratamientos para el dolor relacionado con el cáncer

Puntos importantes

  • Bloqueos nerviosos
  • Tratamientos neurológicos
  • Cordotomía
  • Cuidados paliativos
  • Radioterapia
    • Radioterapia externa
    • Radiofármacos
  • Medicina física y rehabilitación
  • Terapias intregradoras

La mayor parte del dolor relacionado con el cáncer se controla con medicamentos, pero algunos pacientes sufren demasiados efectos secundarios de los medicamentos o tienen dolor en cierta parte del cuerpo que es necesario tratar de otras maneras. Puede hablar con el médico para ayudarlo a decidir qué métodos son mejores para aliviar el dolor. Otros tratamientos son los siguientes:

Bloqueos nerviosos

Un bloqueo nervioso consiste en la inyección de un anestésico local u otro medicamento en un nervio o alrededor de este para bloquear el dolor. Los bloqueos nerviosos ayudan a controlar el dolor que no se alivia de otras maneras. Los bloqueos nerviosos también sirven para encontrar de dónde viene el dolor, para pronosticar la respuesta del dolor a los tratamientos a largo plazo y para prevenir el dolor después de ciertos procedimientos.

Tratamientos neurológicos

En ocasiones se utiliza cirugía para colocar un dispositivo que suministra medicamentos o estimula los nervios con una corriente eléctrica suave.

Cordotomía

La cordotomía es un procedimiento quirúrgico menos común que se usa para aliviar el dolor mediante el corte de ciertos nervios de la médula espinal. Con esto se bloquea el dolor y las sensaciones de frío o calor. Este procedimiento se elige para pacientes que están cerca de la etapa final de la vida y tienen un dolor intenso que no se alivia de otra manera.

Cuidados paliativos

Algunos pacientes reciben ayuda de los servicios de cuidados paliativos. Los proveedores de cuidados paliativos también se llaman proveedores de cuidados médicos de apoyo. Dichos proveedores trabajan en equipos de médicos, enfermeros, especialistas de salud mental, trabajadores sociales, capellanes, farmacéuticos y dietistas. Algunas de las metas de los cuidados paliativos son las siguientes:

  • Mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
  • Controlar los síntomas de dolor y otros síntomas.
  • Ayudar a los pacientes que necesitan dosis más altas de opioides, tienen antecedentes de abuso de sustancias o están enfrentando problemas emocionales y sociales.

Radioterapia

La radioterapia se utiliza para aliviar el dolor en pacientes con lesiones en la piel, tumores o cáncer que se diseminó a los huesos. Esto se llama radioterapia paliativa. Se administra como terapia local directamente en el tumor o dirigida hacia áreas más grandes del cuerpo. La radioterapia ayuda a que los medicamentos y otros tratamientos sean más eficaces porque reduce el tamaño de los tumores que causan dolor. La radioterapia quizás ayude a los pacientes con dolor de hueso para que se muevan más libremente y con menos dolor.

Se usan los siguientes tipos de radioterapia:

Radioterapia externa

Para la radioterapia externa se usa una máquina que envía rayos X de energía alta u otros tipos de radiación hacia el cáncer desde el exterior del cuerpo. La radioterapia externa alivia el dolor relacionado con el cáncer que se diseminó a los huesos. La radioterapia se administra en una sola dosis o dividida en varias dosis más pequeñas aplicadas durante un tiempo. La decisión de administrar la radioterapia en una sola dosis o en dosis divididas depende de la facilidad para acceder a los tratamientos y de sus costos. Es posible que algunos pacientes que encuentran poco o ningún alivio la primera vez que reciben radioterapia, se beneficien si se repite la radioterapia.

Los pacientes quizás presenten una crisis de dolor (empeoramiento pasajero del dolor en el área tratada) después de recibir radioterapia paliativa para el cáncer que se diseminó al hueso, pero este efecto secundario es pasajero.

Radiofármacos

Los radiofármacos son medicamentos que contienen una sustancia radiactiva que se utiliza para diagnosticar o tratar enfermedades como el cáncer. Los radiofármacos también se utilizan para aliviar el dolor del cáncer que se diseminó a los huesos. Una sola dosis de una sustancia radiactiva inyectada en una vena quizás alivie el dolor cuando el cáncer se diseminó a varias áreas de los huesos o cuando se deben tratar demasiadas áreas con radioterapia externa.

Medicina física y rehabilitación

Los pacientes de cáncer con dolor a veces pierden fuerza, la libertad de movimiento y la capacidad para realizar sus actividades diarias. Es posible que la fisioterapia o la terapia ocupacional ayuden a estos pacientes.

Para la medicina física se usan métodos físicos como ejercicios, y máquinas para prevenir y tratar una enfermedad o una lesión.

Algunos pacientes se envían a consultar con un fisiatra (un médico que se especializa en medicina física) que les formula un plan personal. Algunos fisiatras también están entrenados para realizar procedimientos para el tratamiento y control del dolor.

Terapias intregradoras

Es posible usar las terapias complementarias y alternativas combinadas con un tratamiento estándar para controlar el dolor. Este tipo de tratamiento también se llama terapias integradoras. La acupuntura, los grupos de apoyo y la hipnosis son algunas de las terapias integradoras que se han usado para aliviar el dolor.

Fuente: NIH

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Acupuntura: ¿ciencia o placebo?

La acupuntura es un método terapéutico que se basa en la creencia de que la enfermedad se relaciona con un flujo anómalo de la energía vital (qi). Esta energía, cuya existencia nunca ha podido ser demostrada, discurre por unos hipotéticos meridianos, dónde los acupuntores clavan agujas para equilibrar y regular el flujo del qi.

HISTORIA

Aunque la opinión mayoritaria es que la acupuntura tiene su origen en China, recientes descubrimientos podrían situar su origen en Europa Central hace al menos 5000 años. La primera descripción documentada de la acupuntura la podemos encontrar en la China del S. II a.C. , donde el mecanismo de acción planteado es ya el mismo que la mayoría de acupuntores defienden hoy en día: las enfermedades son debidas alteraciones del qi que pueden ser corregidas pulsando en ciertos puntos de los meridianos. Para la mayoría de las escuelas existen 12 meridianos y 365 puntos de acupresión (correspodientes a los doce grandes ríos de China y a los días que tiene un año). La acupuntura surge ante la necesidad de explicar el cuerpo humano en el contexto de una sociedad donde la experimentación con cadáveres y la anatomía estaba prohibidas.  El diagnóstico en acupuntura también presenta ciertas particularidades, se basa en cinco técnicas denominadas inspección, auscultación, olfacción, palpación e interrogación.

Aunque la acupuntura llegó a Europa ya en el S.XVII y gozó de cierta popularidad entre los médicos occidentales, estuvo en decadencia y a punto de desaparecer hasta la década de 1950 con el triunfo de la revolución comunista en China. Mao Tse-Tung relanzó la Medicina Tradicional China (MTC) con el objetivo de proporcionar un tratamiento a la población empobrecida que no tenía acceso a la medicina moderna y utilizó la acupuntura como parte de la propaganda de su régimen. (El propio Mao reconoció que él no creía ni utilizaba la MTC). A partir de 1970 la acupuntura vuelve a popularizarse en EEUU y Europa a partir de los increíbles testimonios de curación y de las casi infinitas posibilidades de la acupuntura que nos llegaban desde China (incluidos hipotéticos casos de operaciones a corazón abierto usando sólo acupuntura como anestesia o reportes de curación de sordos por esta técnica).

MECANISMO DE ACCIÓN

Con las técnicas de imagen actuales podemos descartar con absoluta seguridad la existencia de entidades como el qi o los meridianos. Sin embargo, eso no implica necesariamente que la acupuntura no funcione, ya que ésta podría actuar mediante otros mecanismos. Han sido planteados otros mecanismo alternativos más en sintonía con la ciencia actual como son la teoría de la compuerta y la teoría de las endorfinas. La teoría de la compuerta sugiere que ciertas fibras nerviosas que transmiten impulsos desde la piel hasta el SNC podrían actuar como «compuertas» que al ser activadas por la acupuntura entorpecieran la transmisión a nivel central de otros estímulos más intensos como lo dolorosos. Aunque esta teoría puede ser válida en otra circunstancias y es un mecanismo de transmisión nerviosa conocido, nunca se ha podido demostrar que esté implicado en el mecanismo de acción de la acupuntura. La segunda teoría sostiene que el efecto de la acupuntura deriva de su capacidad para liberar opioides endógenos (endorfinas) que actúan como potentes analgésicos. Los estudios sobre este punto son contradictorios, algunos aseguran que la acupuntura logra la liberación de cierta cantidad de endorfinas sin poder cuantificar si la cantidad es suficiente como para poder tener un efecto analgésico y otros ensayos no han conseguido hallar ninguna relación.

Aún nos queda por ver una tercera teoría que podría explicar la efectividad de la acupuntura y que sería la más sencilla de todas ellas: el efecto placebo.  Este efecto, sobradamente conocido por la ciencia y que está presente en todos los tratamientos, podría verse reforzado por las características propias de la acupuntura (uso de agujas, mayor tiempo de contacto con el médico y una técnica diagnóstica muy personalizada). Desde luego, no sería el primer tratamiento usado en medicina durante siglos que la ciencia ha conseguido demostrar que su eficacia era sólo fruto de un espejismo (por ejemplo las sangrías, usadas en la medicina occidental durante 2000 años y que, además de ser totalmente ineficaces, causaron millones de muertos). 

EVIDENCIAS EN ACUPUNTURA

Descartar la existencia del efecto placebo en la acupuntura mediante ensayos clínicos no es tan sencillo como lo sería con otros tratamientos convencionales.  El problema durante muchos años radicó en que no existía un placebo que dar a los pacientes en los ensayos frente al que comparar la efectividad de la acupuntura. Además, la gran mayoría de esto ensayos realizados provenían de China, con evidente sesgo. Cuando se evalúa la efectividad de la acupuntura, por ejemplo para el tratamiento del dolor, el resultado es siempre mayor que la ausencia de ningún tratamiento, pero «¿es este efecto real o podría ser debido únicamente el efecto placebo?»

Cuando en Occidente se empezaron a realizar ensayos utilizando acupuntura real versus «acupuntura simulada»  (con agujas retráctiles o colocando agujas en zonas diferentes a los puntos de acupresión) los resultados mostraron que no existían diferencias significativas entre la acupuntura y la acupuntura simulada.  Todavía usando acupuntura simulada frente a acupuntura real las condiciones de los ensayos son siempre favorables a la acupuntura, ya que es muy difícil conseguir un cegamiento completo.

En las últimas décadas diferentes investigaciones (1, 2, 3) de alta calidad han encontrado que el efecto anteriormente atribuido a la acupuntura para diferentes indicaciones se debe probablemente sólo al efecto placebo. Es igualmente cierto que existe un número aún mayor de publicaciones que sí otorgan efectividad a la acupuntura más allá del efecto placebo, sin embargo creemos que no están adecuadamente cegadas (a veces ni se intenta) y que padecen importantes sesgos por parte de los investigadores. Esperemos que en el futuro nuevos ensayos, más amplios, con un diseño óptimo y realizados de forma independiente puedan poner fin a este disputa.

RIESGOS DE LA ACUPUNTURA

En contra de la creencia popular, la acupuntura no está exenta de efectos secundarios. Por normal general, la acupuntura es una terapia bastante segura siempre siempre que se respeten ciertas condiciones de seguridad e higiene, sin por ello llegar a ser inocua como defienden muchos de sus partidarios. Hay estudios que sitúan el porcentaje de efectos secundarios entre los pacientes de acupuntura en un 10%. En la mayoría de éstas ocasiones éstos son leves como mareos, agujas que deben ser extraídas quirúrgicamente, desvanecimientos, hematomas o dolor en la zona de punción y en casos raros neumotorax (con una incidencia de hasta el 1%). Hay decenas de casos reportados de muertes por  tratamientos de acupuntura entre la mayoría por neumotórax y en raras ocasiones por punción del corazón.

CONCLUSIONES

La acupuntura es una de las pseudoterapias que goza a día de hoy de mayor popularidad y aceptación dentro de la sociedad y de las profesiones sanitarias. Es bastante probable que los efectos observados se deban únicamente al efecto placebo, aumentado por las características propias de la terapia. La acupuntura, aunque bastante segura, puede presentar efectos secundarios que en raras ocasiones pueden llegar a ser potencialmente graves e incluso provocar la muerte, especialmente si no es realizada por profesional médico experimentado. Estas conclusiones son extensivas a todas las variantes de la acupuntura como la acupuntura laser, la electroacupuntura o la moxibustión.

 

Fuente:  Farmaciencia

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