Entradas

Cápsulas de Salud: Cómo crear un ambiente tranquilo, relajado y seguro para facilitar la lactancia

A la hora de alimentar a los bebés es fundamental buscar un espacio donde sentarse y sentirse cómodos y propiciar un ambiente de sosiego

Para poder alimentar a tu bebé es fundamental la postura, tanto si optas por la lactancia materna y todos sus beneficios, como si te decantas por la lactancia artificial. Pero más importante aún es el ambiente en el que le amamantarás o le darás el biberón. Debe ser tranquilo, sosegado y con pocas distracciones. Te contamos qué debes tener en cuenta para propiciarlo y cómo aprovechar este momento para poder crear un vínculo más estrecho con tu hijo.

El ambiente relajado y tranquilo para favorecer el amamantamiento

Un clima de sosiego contribuye a que una experiencia tan íntima entre madre e hijo como alimentarle con el pecho sea óptima, tal y como apuntan todos los expertos en pediatría e incluso organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o UNICEF. De hecho, recomiendan el contacto íntimo, piel con piel, de los neonatos con sus madres inmediatamente tras el parto. Lo llaman método canguro. ¿Cómo realizarlo de manera correcta? Sigue estos consejos para hacer el contacto piel con piel de forma segura, sin poner en riesgo la vida del pequeño.

Una sugerencia es que madre y bebé duerman próximos el uno del otro para facilitar el amamantamiento. Para ello, como detallan en este documento de consenso desde Comité de Lactancia Materna y el Grupo de Trabajo para el estudio de la muerte súbita infantil de la Asociación Española de Pediatría, se puede utilizar una cuna tipo “sidecar” (superficie independiente adosada a la cama de los padres) que no interfiere con la frecuencia de las tomas de pecho.

Pero también, si los padres del niño lo estiman conveniente, podrían practicar el colecho, es decir, compartir cama con su hijo. Esta práctica tiene sus ventajas e inconvenientes y debe hacerse con ciertas precauciones, pues se considera un factor que aumenta el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante. Así, no debe ser recomendado en:

  • Lactantes menores de tres meses de edad.
  • Prematuridad y bajo peso al nacimiento.
  • Padres que consuman tabaco, alcohol, drogas o fármacos sedantes.
  • Situaciones de cansancio, especialmente de cansancio extremo, como el postparto inmediato.
  • Colecho sobre superficies blandas, colchones de agua, sofá o sillones.
  • Compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas.

Un dato que, a veces, puede pasar desapercibido: el uso del chupete o chupón solo es oportuno cuando la lactancia materna esté ya establecida; siempre mientras el niño duerme boca arriba; y no antes de las tres o cuatro semanas de vida.

¿Qué importancia tiene que el bebé se alimente en un clima de tranquilidad?

Resulta fundamental para crear un vínculo más estrecho con sus padres, por eso hay que buscar un espacio donde sentarse cómodos y propiciar un ambiente de sosiego, tanto si se opta por la lactancia materna, como si se prefiere dar biberón con leche de fórmula.

Tal como explica la doctora Mireia Roselló, pediatra especializada en urgencias pediátricas del Hospital Universitario Doctor Peset, de Valencia, “el bebé percibe el estrés y esto puede dificultar la toma del biberón”. Por eso, a mitad y final de la toma, es recomendable descansar y favorecer la expulsión de gases (la tetina siempre debe estar llena de leche para evitar que el niño trague aire). “Es un momento único, que debemos emplear para interaccionar con nuestro hijo: podemos hablarle, cantarle, creando un ambiente distendido, cómodo y tranquilo”, comenta la especialista.

Fuente: Consumer

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: Diferencias entre virus y bacteria

En la actualidad estamos sufriendo la pandemia de un virus letal llamado COVID-19, pero ¿por qué es un virus y no una bacteria?

En primer lugar me gustaría definir el término virus, como microorganismo compuesto de material genético protegido por un envoltorio proteico, que causa diversas enfermedades introduciéndose como parásito en una célula para reproducirse en ella.

En biología, un virus (del latín virus, en griego ἰός «toxina» o «veneno») es un agente infeccioso microscópico acelular que solo puede replicarse dentro de las células de otros organismos.

Las infecciones más comunes causadas por virus, son el catarro común, Gripe, Laringitis, Bronquiolitis, Varicela, Rubeola,Sarampión, Herpes, Mononucleosis, Hepatitis.

El estudio de los virus es una rama de la microbiología que recibe el nombre de Virología.

En los momentos actuales de pandemia los Virólogos, se han convertido en una figura esencial para combatir el virus COVID-19.

En cambio la definición de bacteria, es un Organismo microscópico unicelular, carente de núcleo, que se multiplica por división celular sencilla o por esporas. Las bacterias son los organismos más abundantes del planeta.

En el cuerpo humano hay aproximadamente diez veces más células bacterianas que células humanas, con una gran cantidad de bacterias en la piel y en el tracto digestivo. Aunque el efecto protector del sistema inmunológico hace que la gran mayoría de estas bacterias sea inofensiva o beneficiosa, aunque algunas bacterias patógenas pueden causar enfermedades infecciosas.

Por lo general su tamaño es de algunos micrómetros de largo (entre 0,5 y 5 µm) y se presentan de diversas formas: esferas (cocos), barras (bacilos) y hélices (espirales), etc. Además son muy abundantes en el planeta y pueden vivir en condiciones ambientales muy extremas. Son células procariotas con una estructura sencilla, no presentan núcleo ni, en general, orgánulos membranosos internos.

Las bacterias más comunes son Amigdalitis, Tosferina, Escarlatina, Tuberculosis, Infecciones Urinarias, infecciones respiratorias como las neumonías, otitis. La infección bacteriana se confirmará mediante el aislamiento de la bacteria en el cultivo.

Una de las diferencias básicas entre virus y bacteria, es el tratamiento, la infección bacteriana se puede tratar con antibióticos, mientras que la infección vírica, no. En este caso se podrían emplear antirretrovirales para impedir la replicación viral.

Otra de las diferencias básicas, es su tamaño, las bacterias son más de 100 veces más grandes que los virus, y eso teniendo en cuenta que en ambos casos son imperceptibles al ojo humano y solo se detecta a través de un microscopio especial.

La principal diferencia está en la estructura, en el caso de los virus, estos tienen una composición algo más simple formada por un genoma cubierto por una cobertura proteínica; al contrario que las bacterias cuyo interior resulta algo más complejo con una pared celular donde se localizan el citoplasma, los ribosomas y el genoma bacteriano.

La reproducción es otra de las diferencias entre virus y bacterias. Las bacterias tienen la capacidad de multiplicarse por medio de la célula, y de esas células resultantes pueden salir más divisiones.

En el caso de un virus, no tiene la capacidad de dividirse por sí mismo; de aquí que lo que hacen es atacar otras células para transmitir su información genética.

La forma de atacar al organismo es otra de las diferencias a tener en cuenta, en una bacteria son sus metabolitos los que resultan dañinos para nuestro organismo, en cambio los virus se atacan nuestras células y nuestro sistema inmunitario para ponernos en desventaja ante la salud.

En resumen podemos decir, que las diferencias, vienen dadas por:

  1. Tratamiento
  2. Tamaño
  3. Estructura
  4. Reproducción
  5. Forma de atacar al organismo

Autor: Juan Carlos Saz

Fuente: Ceac

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: Cápsulas de Salud: Lea la etiqueta de los alimentos antes de comer

Para quienes padecen alergias alimentarias, evitar los alimentos alérgenos es una parte fundamental de la prevención de las reacciones alérgicas. Es necesario comprender cómo se debe leer la etiqueta de un alimento para evitar, de manera efectiva, alimentos a los que uno puede ser alérgico.

La lectura de la etiqueta de un alimento con el fin de detectar alérgenos es diferente de las lecturas a las que usted seguramente está acostumbrado. Es más que simplemente ver las cantidades de carbohidratos, proteínas, sal y calorías. Por el contrario, para las alergias alimentarias, la lista de ingredientes y cualquier etiqueta de advertencia son lo más importante. Sin embargo, los alimentos envasados y procesados contienen a menudo muchos ingredientes y a veces no están etiquetados de una manera clara. Esto puede dificultar la lectura de las etiquetas de alimentos, y puede ser difícil saber cómo un ingrediente en particular se relaciona con su alergia.

Estos son algunos consejos e información que debe tener en cuenta al leer las etiquetas de alimentos para determinar la existencia de alérgenos.

Lea la etiqueta siempre. No importa cuán rutinario o tedioso sea, es importante que las personas, los padres y los cuidadores lean siempre todas las etiquetas de los alimentos, incluso si se trata de un alimento que se consume con frecuencia. Por diversas razones, los fabricantes de alimentos a menudo cambian los ingredientes de sus productos sin modificar el envase. Un ejemplo común son las barras de chocolate que pueden llevar la etiqueta «no contiene maní» la mayor parte del año, mientras que la versión para Halloween puede estar etiquetada: «puede contener maní». Incluso cuando se come fuera de casa, es aconsejable controlar las etiquetas.

¿Dónde debo buscar primero? Para una persona con alergias alimentarias, leer una lista de ingredientes puede ser como buscar una aguja en un pajar, muchos ingredientes detallados están allí por razones irrelevantes para usted. Algunos alérgenos comunes aparecen con nombres técnicos en lugar de sus nombres cotidianos. Por ejemplo, el caseinato de sodio puede utilizarse para indicar que un producto contiene una proteína de la leche llamada caseína.

Por lo tanto, al leer la etiqueta de un alimento, comience con la sección «contiene». Esta sección se recomienda con la orientación específica de la Ley sobre el Etiquetado de Alérgenos Alimentarios y Protección al Consumidor (Food Allergen Labeling Consumer Protection Act, FALCPA) del año 2004, para identificar en lenguaje sencillo los alimentos más comunes a los que son alérgicos los estadounidenses. Por ejemplo, la etiqueta «contiene» debe decir «contiene leche» o la lista de ingredientes debería decir «caseinato de sodio (leche)» en lugar de simplemente «caseinato de sodio».

Para las personas con enfermedad celíaca o con sensibilidad al gluten, el etiquetado puede ser incongruente. Si bien en virtud de la ley FALCPA el trigo debe tener etiqueta por ser una de las grandes ocho fuentes alergénicas, otras fuentes de gluten (cebada y centeno) no lo son. Por lo tanto, es mejor buscar «productos sin gluten» si el consumidor padece la enfermedad celíaca.

Spanish Food Label

 

¿Cuáles son las principales fuentes de alérgenos que deben etiquetarse? Actualmente, la FALCPA indica que las fuentes de alimentos comúnmente alergénicos deben declararse en inglés sencillo (por ejemplo: leche, maní, etc.) en las etiquetas del producto. Existen tres opciones. Se puede informar en la sección «contiene», por ejemplo: contiene leche y maní. La fuente de los ingredientes puede ser detallada en la sección ingredientes, por ejemplo: harina de trigo o suero de leche (pero no harina o caseinato). La fuente de este ingrediente puede ser detallada entre paréntesis, por ejemplo, caseinato (leche) o sabor natural (maní).

1.    Leche (de vaca). Sin embargo, una persona alérgica a la leche de vaca probablemente reaccionará a la leche de oveja, de cabra y quizás de camello.
2.    Huevos (de gallina). Sin embargo, una persona alérgica a los huevos de gallina probablemente también reaccionará a los huevos de otras aves.
3.    Pescado (peces de aleta incluso róbalo, lenguado, trucha, bacalao, salmón, tiburón y raya)
4.    Crustáceos (camarón, langosta, cangrejo)
5.    Frutos secos (por ejemplo: almendras, anacardos, pistachos, pecanas, nueces, avellanas, pero la FDA también requiere la identificación específica de frutos secos que comúnmente son menos alergénicos, como el coco, la nuez de karité y los piñones)
6.    Maní (también llamado cacahuate)
7.    Trigo (cualquier tipo, incluso escanda y kamut)
8.    Poroto de soja (soja)

Consejos finales:
•    Trabaje con quienes le brindan servicios de cuidado de la salud para asegurarse de que entiende su alergia o la de su hijo, y qué alergenos y alimentos debe evitar.
•    Lea siempre todas las etiquetas.
•    Comprenda que el etiquetado preventivo es voluntario y que todas las PAL son iguales en cuanto a su potencial riesgo.
•    La claridad en las comunicaciones es esencial.
o    Haga preguntas al personal del restaurante e infórmeles qué comidas son seguras para usted.
o    No tema hacer preguntas cuando coma en casa de otra persona.

Este artículo ha sido reseñado por Andrew Moore, MD, FAAAAI

Fuente: AAAAI

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: ¿Tienes o tuviste cáncer y tienes dolor? (II Parte)

Uso de medicamentos para controlar el dolor relacionado con el cáncer

Puntos importantes

  • El médico prescribirá medicamentos según el dolor sea leve, moderado o intenso.
  • Para aliviar el dolor leve en ocasiones se usan acetaminofén y medicamentos antiinflamatorios no esteroides.
  • Los opioides se usan para aliviar el dolor moderado a intenso.
    • La mayoría de los pacientes con dolor causado por el cáncer reciben opioides en forma regular.
    • Los opioides se administran de diferentes maneras.
    • Los opioides causan efectos secundarios comunes.
  • Se pueden agregar otros medicamentos para ayudar a tratar el dolor.

El médico prescribirá medicamentos según el dolor sea leve, moderado o intenso.

El médico le recetará medicamentos para ayudarlo a aliviar el dolor. Estos medicamentos se deben tomar a las horas programadas para mantener una cantidad constante en el cuerpo e impedir que vuelva el dolor. Los medicamentos se toman por vía oral o de otras maneras, como por infusión o inyección.

Es posible que el médico le recete dosis adicionales de un medicamento que puede tomar cuando sea necesario para el dolor que se presenta entre las dosis programadas del medicamento. El médico ajustará la dosis de los medicamentos a sus necesidades.

Para medir la intensidad del dolor y decidir qué medicamento usar, se utiliza una escala de 0 a 10 como se explica a continuación:

  • 0 significa que no hay dolor.
  • 1 a 3 significa que el dolor es leve.
  • 4 a 6 significa que el dolor es moderado.
  • 7 a 10 significa dolor intenso.

Para las personas que tienen problemas para asignar un número al dolor, a veces se usan otras escalas de dolor que tienen caras felices o tristes. Estas escalas también son útiles para los adultos con problemas de memoria o pensamiento y para los niños pequeños.

Para aliviar el dolor leve en ocasiones se usan acetaminofén y medicamentos antiinflamatorios no esteroides.

El acetaminofén y los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) ayudan a aliviar el dolor leve. Es posible administrarlos con opioides para el dolor moderado a grave.

Los analgésicos de este tipo son los siguientes:

  • Celecoxib.
  • Diclofenaco.
  • Ibuprofeno.
  • Ketoprofeno.
  • Ketorolaco.

Los efectos secundarios de los AINE incluyen problemas en el estómago, el riñón, el corazón y la sangre. Algunos pacientes, sobre todo aquellos de edad avanzada, que toman acetaminofén o AINE necesitan una vigilancia cuidadosa de los efectos secundarios.

Los opioides se usan para aliviar el dolor moderado a intenso.

Los opioides son muy eficaces para aliviar el dolor moderado a intenso. Algunos pacientes con cáncer dejan de recibir el alivio que proporcionan los opioides si los usan durante mucho tiempo. Esto se llama tolerancia. Si su cuerpo deja de responder a la misma dosis, es posible que necesite dosis más altas, o un opioide diferente. La tolerancia a un opioide es una dependencia física a este, que no es lo mismo que una adicción (dependencia psicológica).

Desde 1999, ha aumentado la cantidad de recetas de opioides y el número de personas que mueren por sobredosis de medicamentos en los Estados Unidos. Aunque la mayoría de los pacientes a los que se les recetan opioides para el dolor del cáncer consumen estos medicamentos sin problemas, algunos se vuelven adictos a los opioides. El médico recetará y vigilará de cerca las dosis de opioides para que reciba un tratamiento para el dolor que no le cause daño.

Hay varios tipos de opioides:

  • Buprenorfina.
  • Codeína.
  • Diamorfina.
  • Fentanilo.
  • Hidrocodona.
  • Hidromorfona.
  • Metadona.
  • Morfina (el opioide más utilizado para el dolor relacionado con el cáncer).
  • Oxicodona.
  • Oximorfona.
  • Tapentadol.
  • Tramadol.

El médico le recetará medicamentos y le indicará los horarios en que los debe tomar para obtener el mejor control del dolor. Además, es importante que los pacientes y los familiares a cargo de su cuidado conozcan la manera segura de usar, almacenar y eliminar los opioides.

La mayoría de los pacientes con dolor causado por el cáncer reciben opioides en forma regular.

Tomar opioides en forma regular ayuda a calmar el dolor y evita que empeore. El tiempo entre las dosis depende del opioide que se utilice. La mejor dosis es la cantidad de opioide que controla el dolor con menos efectos secundarios. Si se presenta tolerancia al opioide (que ya no produzca el efecto deseado con la misma dosis), tal vez se deba aumentar la dosis o se recete otro opioide.

Los opioides se administran de diferentes maneras.

Los opioides se administran de diferentes maneras, como las siguientes:

  • Vía oral (por boca): si el estómago y los intestinos funcionan bien, por lo general, los medicamentos se administran por vía oral. Los opioides por vía oral son fáciles de usar y por lo general son de bajo costo. Los opioides orales a veces se colocan bajo la lengua (vía sublingual) o en el interior de la mejilla (vía yugal) para que se absorban.
  • Vía rectal: si no puede tomar los opioides por vía oral, es posible administrar supositorios rectales.
  • Vía transcutánea: los parches de opioides se colocan sobre la piel (parches cutáneos).
  • Aerosol nasal: los opioides se pueden administrar en forma de aerosol nasal.
  • Vía intravenosa (IV): los opioides se administran en una vena solo cuando no se pueden usar métodos más simples y menos costosos, cuando estos no funcionan o cuando el paciente no los desea. Las bombas de analgesia controlada por el paciente (ACP) son una forma de controlar el dolor a través de la vía IV. Una bomba de ACP le permite controlar la cantidad de medicamento que utiliza. Con una bomba de ACP, recibe una dosis preestablecida de opioide cuando oprime un botón de una bomba computarizada conectada a un tubo pequeño. Una vez que se controla el dolor, es posible que el médico recete una dosis habitual de opioides teniendo en cuenta la cantidad que utilizó en la bomba de ACP.
  • Inyección subcutánea: los opioides se administran mediante una inyección en la capa de tejido graso debajo de la piel.
  • Inyección intraespinal: los opioides intraespinales se inyectan en el líquido que rodea la médula espinal. A veces se combinan con anestesia local para ayudar a algunos pacientes con un dolor difícil de controlar.

Los opioides causan efectos secundarios comunes.

El médico le explicará los efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento con opioides y los vigilará. Los efectos secundarios más comunes son los siguientes:

  • Náuseas.
  • Somnolencia.
  • Estreñimiento

Las náuseas y la somnolencia se presentan con más frecuencia al comienzo del tratamiento con opioides y, a menudo, mejoran a los pocos días.

Los opioides hacen más lentas las contracciones y los movimientos musculares del estómago y los intestinos, lo que a veces produce endurecimiento de la materia fecal. Para mantener blanda la materia fecal y prevenir el estreñimiento, es importante tomar mucho líquido, aumentar el consumo de fibra en la alimentación, hacer ejercicio con frecuencia y tomar laxantes. A menos que haya problemas, como una obstrucción intestinal o diarrea, usted recibirá un plan de tratamiento para prevenir el estreñimiento e información sobre otros problemas digestivos que a veces se presentan mientras toma opioides.

Otros efectos secundarios del tratamiento con opioides son los siguientes:

  • Boca seca.
  • Vómitos.
  • Presión arterial baja.
  • Mareos.
  • Dificultad para dormir.
  • Dificultad para pensar con claridad.
  • Delirium o alucinaciones.
  • Dificultad para orinar.
  • Dificultad para respirar, que a veces empeora por apnea del sueño, obesidad o por la combinación de opioides con sedantes.
  • Picazón intensa.
  • Problemas con el funcionamiento sexual.
  • Sofocos.
  • Depresión.
  • Hipoglucemia.

Hable con el médico sobre los efectos secundarios que le molestan o se vuelven graves. El médico puede reducir la dosis del opioide, cambiarlo por otro opioide o cambiar la forma en que se administra para ayudar a disminuir los efectos secundarios, tales como:

  • Complicaciones gastrointestinales
  • Náuseas y vómitos relacionados con el tratamiento del cáncer
  • Delirium

Se pueden agregar otros medicamentos para ayudar a tratar el dolor.

Se pueden administrar otros medicamentos mientras toma opioides para aliviar el dolor. Estos son medicamentos que ayudan a los opioides a ser más eficaces, tratar los síntomas y a aliviar ciertos tipos de dolor. Se utilizan los siguientes tipos de medicamentos:

  • Antidepresivos.
  • Anticonvulsivos.
  • Anestésicos locales.
  • Corticoesteroides.
  • Bisfosfonatos y denosumab.

Hay grandes diferencias en la respuesta de los pacientes a estos medicamentos. Los efectos secundarios son comunes y se deben comunicar al médico.

Los bisfosfonatos (pamidronato, ácido zoledrónico e ibandronato) son medicamentos que se utilizan a veces cuando el cáncer se diseminó a los huesos. Se administran por infusión intravenosa y se combinan con otros tratamientos para disminuir el dolor y reducir el riesgo de fracturas en los huesos. Sin embargo, los bisfosfonatos a veces causan efectos secundarios graves. Hable con el médico si tiene un dolor intenso en los músculos o los huesos. Es posible que deba interrumpir la terapia con bisfosfonatos.

El uso de bisfosfonatos también se relaciona con el riesgo de osteonecrosis relacionada con un bisfosfonato (ORB).

El denosumab es otro medicamento que a veces se usa cuando el cáncer se disemina a los huesos. Se administra mediante inyección subcutánea y puede prevenir y aliviar el dolor.

Otros tratamientos para el dolor relacionado con el cáncer

Puntos importantes

  • Bloqueos nerviosos
  • Tratamientos neurológicos
  • Cordotomía
  • Cuidados paliativos
  • Radioterapia
    • Radioterapia externa
    • Radiofármacos
  • Medicina física y rehabilitación
  • Terapias intregradoras

La mayor parte del dolor relacionado con el cáncer se controla con medicamentos, pero algunos pacientes sufren demasiados efectos secundarios de los medicamentos o tienen dolor en cierta parte del cuerpo que es necesario tratar de otras maneras. Puede hablar con el médico para ayudarlo a decidir qué métodos son mejores para aliviar el dolor. Otros tratamientos son los siguientes:

Bloqueos nerviosos

Un bloqueo nervioso consiste en la inyección de un anestésico local u otro medicamento en un nervio o alrededor de este para bloquear el dolor. Los bloqueos nerviosos ayudan a controlar el dolor que no se alivia de otras maneras. Los bloqueos nerviosos también sirven para encontrar de dónde viene el dolor, para pronosticar la respuesta del dolor a los tratamientos a largo plazo y para prevenir el dolor después de ciertos procedimientos.

Tratamientos neurológicos

En ocasiones se utiliza cirugía para colocar un dispositivo que suministra medicamentos o estimula los nervios con una corriente eléctrica suave.

Cordotomía

La cordotomía es un procedimiento quirúrgico menos común que se usa para aliviar el dolor mediante el corte de ciertos nervios de la médula espinal. Con esto se bloquea el dolor y las sensaciones de frío o calor. Este procedimiento se elige para pacientes que están cerca de la etapa final de la vida y tienen un dolor intenso que no se alivia de otra manera.

Cuidados paliativos

Algunos pacientes reciben ayuda de los servicios de cuidados paliativos. Los proveedores de cuidados paliativos también se llaman proveedores de cuidados médicos de apoyo. Dichos proveedores trabajan en equipos de médicos, enfermeros, especialistas de salud mental, trabajadores sociales, capellanes, farmacéuticos y dietistas. Algunas de las metas de los cuidados paliativos son las siguientes:

  • Mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
  • Controlar los síntomas de dolor y otros síntomas.
  • Ayudar a los pacientes que necesitan dosis más altas de opioides, tienen antecedentes de abuso de sustancias o están enfrentando problemas emocionales y sociales.

Radioterapia

La radioterapia se utiliza para aliviar el dolor en pacientes con lesiones en la piel, tumores o cáncer que se diseminó a los huesos. Esto se llama radioterapia paliativa. Se administra como terapia local directamente en el tumor o dirigida hacia áreas más grandes del cuerpo. La radioterapia ayuda a que los medicamentos y otros tratamientos sean más eficaces porque reduce el tamaño de los tumores que causan dolor. La radioterapia quizás ayude a los pacientes con dolor de hueso para que se muevan más libremente y con menos dolor.

Se usan los siguientes tipos de radioterapia:

Radioterapia externa

Para la radioterapia externa se usa una máquina que envía rayos X de energía alta u otros tipos de radiación hacia el cáncer desde el exterior del cuerpo. La radioterapia externa alivia el dolor relacionado con el cáncer que se diseminó a los huesos. La radioterapia se administra en una sola dosis o dividida en varias dosis más pequeñas aplicadas durante un tiempo. La decisión de administrar la radioterapia en una sola dosis o en dosis divididas depende de la facilidad para acceder a los tratamientos y de sus costos. Es posible que algunos pacientes que encuentran poco o ningún alivio la primera vez que reciben radioterapia, se beneficien si se repite la radioterapia.

Los pacientes quizás presenten una crisis de dolor (empeoramiento pasajero del dolor en el área tratada) después de recibir radioterapia paliativa para el cáncer que se diseminó al hueso, pero este efecto secundario es pasajero.

Radiofármacos

Los radiofármacos son medicamentos que contienen una sustancia radiactiva que se utiliza para diagnosticar o tratar enfermedades como el cáncer. Los radiofármacos también se utilizan para aliviar el dolor del cáncer que se diseminó a los huesos. Una sola dosis de una sustancia radiactiva inyectada en una vena quizás alivie el dolor cuando el cáncer se diseminó a varias áreas de los huesos o cuando se deben tratar demasiadas áreas con radioterapia externa.

Medicina física y rehabilitación

Los pacientes de cáncer con dolor a veces pierden fuerza, la libertad de movimiento y la capacidad para realizar sus actividades diarias. Es posible que la fisioterapia o la terapia ocupacional ayuden a estos pacientes.

Para la medicina física se usan métodos físicos como ejercicios, y máquinas para prevenir y tratar una enfermedad o una lesión.

Algunos pacientes se envían a consultar con un fisiatra (un médico que se especializa en medicina física) que les formula un plan personal. Algunos fisiatras también están entrenados para realizar procedimientos para el tratamiento y control del dolor.

Terapias intregradoras

Es posible usar las terapias complementarias y alternativas combinadas con un tratamiento estándar para controlar el dolor. Este tipo de tratamiento también se llama terapias integradoras. La acupuntura, los grupos de apoyo y la hipnosis son algunas de las terapias integradoras que se han usado para aliviar el dolor.

Fuente: NIH

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: ¿Tienes o tuviste cáncer y tienes dolor? (I Parte)

El dolor es uno de los síntomas más comunes de los pacientes con cáncer. El dolor puede obedecer al cáncer, el tratamiento del cáncer o una combinación de factores. Los tumores, la cirugía, la quimioterapia intravenosa, la radioterapia, la terapia dirigida, las terapias de cuidados médicos de apoyo, como los bisfosfonatos, y los procedimientos diagnósticos a veces causan dolor.

Es más probable que los pacientes más jóvenes sufran de dolor por el cáncer y de crisis de dolor que los pacientes de más edad. Los pacientes de cáncer avanzado tienen un dolor más intenso y en muchos sobrevivientes de cáncer el dolor continúa después de que termina el tratamiento.

Este sumario trata sobre las maneras de controlar el dolor en los adultos que tienen cáncer.

El dolor se puede controlar antes, durante y después de las pruebas y los procedimientos.

Algunas pruebas y procedimientos son dolorosos. Es útil iniciar el control del dolor antes de comenzar el procedimiento. En ocasiones se usan medicamentos para ayudar a que se sienta tranquilo o se duerma. Las terapias como la imaginería o la relajación también pueden ayudar a controlar el dolor y la ansiedad relacionados con el tratamiento. Saber lo que sucederá durante el procedimiento y tener a un familiar o amigo que lo acompañe a veces ayuda a reducir la ansiedad.

Los distintos tratamientos del cáncer quizás causen tipos específicos de dolor.

Los pacientes quizás sientan diferentes tipos de dolor según los tratamientos que reciben, como los siguientes:

  • Dolor posoperatorio.
  • Espasmos, dolor, escozor y picazón causados por la quimioterapia intravenosa.
  • Mucositis (llagas o inflamación en la boca u otras partes del aparato digestivo) causada por la quimioterapia o la terapia dirigida.
  • Ostealgia (dolor en los huesos) causado por el tratamiento con filgrastim o pegfilgrastim, que son factores estimulantes de colonias de granulocitos que ayudan a que el cuerpo elabore glóbulos blancos.
  • Dolor en la piel, erupción o síndrome mano-pie (enrojecimiento, hormigueo o ardor en las palmas de las manos o las plantas de los pies) causados por la quimioterapia o la terapia dirigida.
  • Dolor en las articulaciones y los músculos de todo el cuerpo causado por el tratamiento con paclitaxel o con inhibidores de la aromatasa.
  • Osteonecrosis de la mandíbula causada por los bisfosfonatos administrados para el cáncer que se diseminó al hueso.
  • Necrosis avascular causada por el uso de corticoesteroides durante mucho tiempo.
  • Síndromes de dolor causados por la radioterapia como los siguientes:
    • Dolor por la braquiterapia.
    • Dolor por estar acostado en la misma posición durante el tratamiento.
    • Mucositis (inflamación de las membranas mucosas en las áreas tratadas con radiación).
    • Dermatitis (inflamación de la piel en las áreas tratadas con radiación).
    • Crisis de dolor (empeoramiento repentino del dolor en el área tratada).

El dolor del cáncer a veces afecta la calidad de vida y la capacidad de funcionar incluso después de terminar el tratamiento.

El dolor que es intenso o continúa después de que termina el tratamiento aumenta el riesgo de ansiedad y depresión. Es posible que la ansiedad y la depresión empeoren el dolor del cáncer de manera que es más difícil de controlar. Algunos pacientes son incapaces de trabajar debido a su dolor.

El control del dolor mejora la calidad de vida.

En la mayoría de los pacientes con cáncer el dolor se logra controlar. Aunque el dolor del cáncer casi nunca se controla por completo, hay formas de aliviar el dolor en la mayoría de los pacientes. El control del dolor mejora la calidad de vida durante el tratamiento del cáncer y después de que termina.

Cada paciente necesita un plan personal para controlar el dolor del cáncer.

El diagnóstico, el estadio del cáncer, la respuesta al dolor y las cosas que le gustan o no a cada persona son diferentes. Por esta razón, cada paciente necesita un plan personal para controlar el dolor del cáncer. Usted, su familia y su equipo de atención de la salud pueden trabajar juntos para controlar el dolor. Como parte del plan de control del dolor, es posible que su proveedor de atención de la salud le entregue a usted y a su familia instrucciones escritas para aliviar el dolor en su hogar. Pregunte a su proveedor de atención de la salud a quién debe llamar si tiene preguntas sobre el dolor.

Evaluación del dolor relacionado con el cáncer

Puntos importantes

  • El equipo de atención de la salud le preguntará sobre su dolor para determinar el mejor tratamiento.
  • Para ayudar a controlar el dolor, se realizarán exámenes físicos y neurológicos.

El equipo de atención de la salud le preguntará sobre su dolor para determinar el mejor tratamiento.

Es importante encontrar temprano y tratar pronto la causa del dolor. El equipo de atención de la salud le ayudará a medir con frecuencia los niveles de dolor, como en los siguientes momentos:

  • Después de iniciar el tratamiento del cáncer.
  • Después de empezar cualquier tipo de tratamiento del dolor.
  • Cuando aparece un dolor nuevo.

Para obtener más información sobre el dolor, el equipo de atención de la salud le hará las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo comenzó el dolor?
  • ¿Cuánto tiempo dura el dolor?
  • ¿Dónde le duele? Le pedirán que muestre el sitio exacto del dolor en el cuerpo o en un dibujo del cuerpo.
  • ¿Qué tan fuerte es el dolor? Le pedirán que mida el dolor en una escala de 1 a 10, donde 10 es el dolor más fuerte.
  • ¿Ha habido cambios en el lugar que le duele, o en el momento en que se presenta el dolor?
  • ¿Qué hace que el dolor mejore o empeore?
  • ¿El dolor empeora durante ciertas horas del día o de la noche?
  • ¿Tiene una crisis de dolor (dolor intenso que empeora rápido aunque esté usando un medicamento para controlar el dolor)?
  • ¿Tiene dificultad para dormir, o se siente cansado, deprimido o ansioso?
  • ¿El dolor le impide realizar las actividades de la vida diaria, como comer, tomar un baño o desplazarse?

El equipo de atención de la salud también revisará sus antecedentes médicos, incluso los siguientes:

  • Tratamientos anteriores y actuales para el dolor.
  • Pronóstico (probabilidad de recuperación).
  • Otras afecciones que quizás tenga, como enfermedades del riñón, el hígado o una cardiopatía.
  • Consumo pasado o actual de nicotina, bebidas alcohólicas o pastillas para dormir.
  • Antecedentes personales o familiares de abuso de sustancias.
  • Antecedentes personales de trastornos de la salud mental o abuso.
  • Elecciones personales para el control del dolor.

La información que da al equipo de atención de la salud se utilizará para decidir cómo ayudarlo a aliviar el dolor. Los tratamientos incluyen medicamentos u otras terapias sin medicamentos. En algunos casos, los pacientes se envían a consultar con especialistas en dolor o especialistas en cuidados paliativos. El equipo de atención de la salud trabajará con usted para decidir si los beneficios del tratamiento superan los riesgos. También le informarán qué tanto alivio del dolor presentará como resultado del tratamiento del dolor. Después de iniciar el control del dolor, el médico seguirá preguntando sobre la eficacia del tratamiento y hará los cambios necesarios.

En ocasiones, estas preguntas se hacen a un miembro de la familia o la persona a cargo de un paciente con problemas de habla, lenguaje o comprensión.

Para ayudar a controlar el dolor, se realizarán exámenes físicos y neurológicos.

Se realizarán los siguientes exámenes:

  • Examen físico: examen del cuerpo para revisar el estado general de salud e identificar cualquier signo de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca anormal.
  • Examen neurológico: serie de preguntas y pruebas para revisar el funcionamiento del encéfalo, la médula espinal y los nervios. Con el examen se verifica el estado mental de la persona, la coordinación y la capacidad de caminar normalmente, y el funcionamiento adecuado de los músculos, los sentidos y los reflejos. Esto también se llama neuroexamen o prueba neurológica.

El equipo de atención de la salud también evaluará sus necesidades psicológicas, sociales y espirituales.

Fuente: NIH

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: Culebrilla o Herpes Zóster

¿Qué es la culebrilla?

La culebrilla o herpes zóster es una erupción de sarpullido o ampollas en la piel. Es causada por el virus de la varicela-zoster, el mismo que causa la varicela. Después de tener varicela, el virus permanece en su cuerpo. Puede que no cause problemas por muchos años, pero a medida que envejece el virus puede reaparecer como culebrilla.

¿Es contagiosa la culebrilla?

La culebrilla no es contagiosa, pero alguien con culebrilla puede contagiar la varicela. Si nunca ha tenido varicela ni se ha puesto la vacuna contra la varicela, trate de mantenerse alejado de alguien que tenga culebrilla.

Si usted tiene culebrilla, trate de evitar acercarse a quienes no hayan tenido varicela o no se hayan puesto la vacuna contra la varicela, o cualquier persona que pueda tener un sistema inmunitario débil.

¿Quién está en riesgo de tener culebrilla?

Cualquier persona que haya tenido varicela corre el riesgo de padecer culebrilla. Pero este riesgo aumenta a medida que envejece. La culebrilla es más común en personas mayores de 50 años.

Las personas con sistemas inmunitarios débiles corren un mayor riesgo de tener culebrilla. Esto incluye a aquellos que:

  • Tienen enfermedades del sistema inmunitario como el VIH y sida
  • Tienen ciertos tipos de cáncer
  • Toman medicamentos inmunosupresores después de un trasplante de órgano

Su sistema inmunitario puede estar debilitado cuando tiene una infección o está estresado. Esto puede aumentar su riesgo de culebrilla.

Es raro tener culebrilla más de una vez, pero puede ocurrir.

¿Cuáles son los síntomas de la culebrilla?

Los primeros signos de culebrilla incluyen ardor o dolor punzante y hormigueo o picazón. En general, se presenta a un lado del cuerpo o la cara. El dolor puede ser de leve a severo.

Entre uno a 14 días después, tendrá una erupción. Esta consiste en ampollas que generalmente duran entre siete y 10 días. El sarpullido suele presentarse en una sola banda alrededor del lado izquierdo o derecho del cuerpo. En otros casos, la erupción ocurre en un lado de la cara. En raras ocasiones, usualmente en personas con sistemas inmunitarios debilitados, la erupción puede estar más extendida y parecerse a una erupción de varicela.

Algunas personas también pueden presentar otros síntomas, como:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos
  • Dolor abdominal

¿Qué otros problemas causa el herpes zóster?

La culebrilla puede causar complicaciones, como:

  • Neuralgia posherpética: Es la complicación más común de la culebrilla. Causa dolor intenso en las áreas donde tuvo la erupción de culebrilla. En general, mejora en unas pocas semanas o meses. Pero algunas personas pueden tener dolor por neuralgia posherpética durante muchos años y puede interferir con la vida diaria
  • Si la culebrilla afecta su ojo puede tener pérdida de la visión. Puede ser temporal o permanente
  • Problemas de audición o equilibrio: Son posibles si tiene culebrilla dentro o cerca de su oído. También puede tener debilidad de los músculos en ese lado de la cara. Estos problemas pueden ser temporales o permanentes

En muy raras ocasiones, la culebrilla también puede causar neumonía, inflamación del cerebro (encefalitis) o la muerte.

¿Cómo se diagnostica la culebrilla?

En general, su proveedor de atención médica puede diagnosticar la culebrilla viendo su historia clínica y observando la erupción. En algunos casos, puede sacar una muestra del tejido de la erupción o del líquido de las ampollas y enviarla a un laboratorio para su análisis.

¿Cuáles son los tratamientos para la culebrilla?

No existe una cura para la culebrilla. Los medicamentos antivirales pueden ayudar a que el brote sea más corto y menos severo. También pueden ayudar a prevenir la neuralgia postherpética. Los medicamentos son más efectivos si puede tomarlos dentro de los tres días posteriores a la aparición de la erupción. Por ello, si cree que podría tener culebrilla, hable con su proveedor de atención médica lo antes posible.

Los analgésicos también pueden ayudar con el dolor. Una toalla fría, loción de calamina y baños de avena pueden ayudar a aliviar parte de la picazón.

¿Se puede prevenir la culebrilla?

Existen vacunas para prevenir la culebrilla o disminuir sus efectos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que los adultos sanos de 50 años o más reciban la vacuna Shingrix. Usted necesita dos dosis de la vacuna, separadas entre dos a seis meses. Otra vacuna, Zostavax, se puede usar en ciertos casos.

Fuente: Mediline Plus

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: ¿Qué es el síndrome de Sjögren?

El síndrome de Sjögren (pronunciado “SHO-gren”) es una enfermedad autoinmune en la que los glóbulos blancos de la sangre atacan el tejido y los órganos sanos del cuerpo. Con esta enfermedad, el sistema inmune ataca muchas otras cosas, las glándulas que mantienen lubricados los ojos y la boca. Es por eso que los ojos secos son un síntoma muy común del síndrome de Sjögren.

El síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune común. Nueve de cada 10 personas con este síndrome son mujeres entre los 40 y los 60 años. No obstante, puede afectar a hombres y mujeres de cualquier edad o raza.

Síntomas del síndrome de Sjögren

Los síntomas del síndrome de Sjögren relacionados con los ojos incluyen:

  • Ojos extremadamente secos
  • Visión borrosa
  • Ardor o sensación de quemadura en los ojos
  • Sensación arenosa en los ojos
  • Excesiva sensibilidad a la luz
  • Molestia al usar lentes de contacto
  • Blefaritis (inflamación de los márgenes de los párpados)

Otros síntomas comunes incluyen boca seca y dolor articular.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de Sjögren?

Su oftalmólogo puede ordenar algunas pruebas para confirmar la presencia del síndrome de Sjögren. Una de ellas se conoce como la prueba de Schirmer. Esta prueba requiere colocar una pequeña tira de papel bajo el párpado inferior para medir la cantidad de lágrimas que su ojo produce durante un período de aproximadamente cinco minutos.

Puede utilizarse una prueba de coloración para teñir las lágrimas. Esto le permite al médico ver con un microscopio la rapidez con la cual se secan sus lágrimas. También puede ayudar a su oftalmólogo a ver qué tanto se ha afectado su córnea u otras partes del ojo, debido al resecamiento.

Es posible que su oftalmólogo examine las pequeñas glándulas de sus párpados. Estas glándulas, conocidas como glándulas de Meibomio, producen aceite para las lágrimas a fin de evitar que se sequen demasiado rápido. Si estas glándulas están inflamadas o tapadas, es posible que sus lágrimas no tengan la cantidad o la calidad necesaria de aceite. Esta es una de las causas del ojo seco.

Se pueden realizar otros tipos de pruebas para que su médico confirme el síndrome de Sjögren. Por ejemplo, puede medir la cantidad de salíva que tiene en su boca. Su médico puede también ordenar exámenes de sangre. Esto ayuda a comprobar la presencia de ciertas proteínas conocidas como anticuerpos y otros marcadores sanguíneos que generalmente se encuentran en personas que presentan el síndrome de Sjögren.

De ser necesario, su oftalmólogo puede remitirlo a un reumatólogo, un médico especializado en enfermedades autoinmunes. El reumatólogo puede revisar los exámenes de sangre y ayudar con el tratamiento.

Escrito por Kierstan Boyd
Revisado por Stephen N Lipsky MD

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: Cirugía del ojo con rayos láser

Para muchas personas la cirugía del ojo con rayos láser puede corregirles la vista para que no necesiten usar más anteojos o lentes de contacto. La cirugía del ojo con láser readapta el contorno de la córnea, que es la cubierta transparente del ojo. Eso modifica la capacidad de enfoque del ojo.

Existen distintos tipos de cirugía del ojo con rayos láser. LASIK – queratomileusis in situ asistida por rayos láser – es una de las más comunes. Muchos pacientes que se someten a LASIK terminan con una agudeza visual de 20/20. Pero, como todos los procedimientos médicos, tiene sus propios riesgos y beneficios. Sólo su oculista puede indicarle si es un buen candidato para la cirugía de los ojos con rayos láser.

La cirugía queratomileusis in situ asistida por láser puede ser una opción para la corrección de uno de estos problemas de la visión:

  • Miopía. Cuando el globo ocular es levemente más largo de lo normal o cuando la córnea tiene una curva muy pronunciada, los rayos de luz se enfocan al frente de la retina y hacen que la visión lejana quede borrosa. Puedes ver objetos que están cerca con bastante claridad, pero no los que están lejos.
  • Visión larga (hipermetropía). Cuando el globo ocular es más corto que el promedio o la córnea es muy plana, la luz se enfoca detrás de la retina en lugar de hacerlo sobre ella. Esto hace que la visión de cerca, y a veces la visión de lejos, sea borrosa.
  • Astigmatismo. Cuando la córnea tiene una curvatura o superficie plana desnivelada, el resultado es el astigmatismo, que perturba el enfoque de la visión cercana y lejana.

Si estás considerando la cirugía ocular queratomileusis in situ asistida por láser, es probable que ya uses anteojos o lentes de contacto. Tu oftalmólogo hablará contigo acerca de si la cirugía ocular queratomileusis in situ asistida por láser u otro procedimiento refractivo similar es una opción que funcionará para ti.

Riesgos

Las complicaciones que causan la pérdida de la visión no son muy comunes. Sin embargo, ciertos efectos secundarios de la cirugía ocular LASIK, sobre todo, ojos secos y problemas visuales temporales como los resplandores, son bastante comunes.

Por lo general, estos desaparecen después de algunas semanas o meses, y muy pocas personas consideran que son un problema a largo plazo.

Algunos riesgos de la cirugía ocular LASIK son los siguientes:

  • Ojos secos. La cirugía ocular LASIK provoca una disminución temporal en la producción de lágrimas. Durante aproximadamente los primeros seis meses después de la cirugía, podrías llegar a sentir los ojos muy secos a medida que se van curando. La sequedad ocular puede reducir la calidad de la visión.

    El oftalmólogo podría recomendarte gotas para los ojos secos. Si tienes sequedad ocular grave, puedes elegir realizarte otro procedimiento para que te coloquen tapones especiales en los conductos lagrimales a fin de evitar que las lágrimas drenen en la superficie de los ojos.

  • Resplandores, halos y visión doble. Podrías llegar a tener dificultades para ver de noche después de la cirugía. Por lo general, esto dura unos días o unas semanas. También quizás te vuelvas más sensible a la luz, notes resplandores y halos alrededor de luces brillantes o veas doble.

    Incluso cuando se analiza un buen resultado visual con pruebas estándar, tu visión en la luz tenue (como al atardecer o cuando hay niebla) puede reducirse en mayor medida después de la cirugía que antes de esta.

  • Subcorrecciones. Si el láser quita muy poco tejido del ojo, no obtendrás los resultados de visión más clara que esperabas. Las subcorrecciones son más comunes en las personas que tienen miopía. Es posible que tengas que someterte a otra cirugía ocular LASIK dentro de un año para quitar más tejido.
  • Sobrecorrecciones. También es posible que el láser elimine demasiado tejido del ojo. Las sobrecorrecciones pueden ser más difíciles de corregir que las subcorrecciones.
  • Astigmatismo. El astigmatismo puede ser causado por una extracción desigual de tejido. Podría requerir otra cirugía, anteojos o lentes de contacto.
  • Problemas con colgajos. Plegar o extraer el colgajo de la parte frontal del ojo durante la cirugía puede causar complicaciones, como infección y exceso de lágrimas. La capa exterior del tejido de la córnea podría crecer de manera anormal por debajo del colgajo durante el proceso de curación.
  • Regresión. La regresión se produce cuando la visión vuelve poco a poco a su estado anterior. Esta es una complicación menos común.
  • Cambios o pérdida de la visión. Muy pocas veces, las complicaciones quirúrgicas pueden ocasionar la pérdida de la visión. También es posible que algunas personas no vean con tanta claridad o nitidez como antes.

Enfermedades que aumentan los riesgos

Ciertas afecciones de la salud pueden aumentar los riesgos asociados con la cirugía ocular LASIK o hacer que el resultado sea menos predecible.

Es posible que los médicos no te recomienden la cirugía refractiva con láser si tienes ciertas afecciones, entre ellas:

  • Trastornos autoinmunitarios, como artritis reumatoide
  • Un sistema inmunitario debilitado debido a medicamentos inmunodepresores o VIH
  • Ojos secos persistentes
  • Cambios recientes en la visión debido a medicamentos, cambios hormonales, embarazo, lactancia o edad
  • Inflamación de la córnea, trastornos del párpado, lesiones oculares o enfermedades oculares, como uveítis, herpes simple que afecta al área ocular, glaucoma o cataratas

La cirugía ocular LASIK por lo general no es aconsejable si tú:

  • Tienes una enfermedad ocular que hace que la córnea se adelgace y se abulte, o si tienes antecedentes familiares de ello
  • Tienes una visión general bastante buena
  • Tienes miopía severa
  • Tienes pupilas muy grandes o córneas delgadas
  • Tienes cambios oculares relacionados con la edad que hacen que la visión sea menos clara
  • Practicas deportes de contacto que pueden estar asociados con golpes en la cara

Si estás pensando en someterte a la cirugía ocular LASIK, habla con tu médico sobre tus preguntas e inquietudes. Tu médico analizará si eres un candidato para el procedimiento u otros similares.

Cómo prepararte

Sigue los siguientes pasos a la hora de prepararte para la cirugía:

  • Averigua cuánto puede llegar a costarte la cirugía. La cirugía ocular LASIK se suele considerar una cirugía electiva, por lo que la mayoría de las compañías de seguros no cubren su costo. Prepárate para pagar los gastos con el dinero de tu propio bolsillo.
  • Organiza cómo volverás a casa. Tendrás que organizar con alguien para que te lleve al lugar de la cirugía y, luego, a casa. Inmediatamente después de la cirugía, es posible que todavía sientas los efectos de los medicamentos que te administraron y que veas borroso.
  • No te maquilles los ojos. No uses maquillaje, cremas, perfumes o lociones el día anterior y el día de la cirugía. El médico también podría pedirte que te limpies las pestañas todos los días o con mayor frecuencia los días previos a la cirugía para quitar los residuos y reducir el riesgo de infección.

Lo que puedes esperar

Antes del procedimiento

Los resultados a largo plazo de la cirugía ocular LASIK tienden a ser mejores en personas cuidadosamente evaluadas antes de la cirugía para asegurarse de que son buenas candidatas para el procedimiento.

Si usas lentes de contacto, que pueden cambiar la forma de la córnea, deberás dejar de usarlos por completo y usar solo anteojos durante al menos unas semanas antes de la evaluación y la cirugía. Tu médico te dará pautas específicas que dependerán del tipo de lentes de contacto que uses y de cuánto tiempo los hayas usado.

Durante la evaluación, tu oftalmólogo te preguntará acerca de tus antecedentes médicos y quirúrgicos y te realizará un examen ocular integral para evaluar tu visión y determinar si puedes someterte al procedimiento de manera segura.

Tu médico buscará signos de lo siguiente:

  • Infección ocular
  • Inflamación
  • Ojos secos
  • Pupilas grandes
  • Presión ocular alta

Tu oftalmólogo también te medirá la córnea y tendrá en cuenta la forma, el contorno, el grosor y cualquier irregularidad. Tu oftalmólogo evaluará qué áreas de la córnea necesitan recuperar la forma y determinará la cantidad exacta de tejido que debe extraer de tu córnea.

Los médicos generalmente utilizan tecnología guiada por el frente de onda para evaluar tu ojo en detalle antes de la cirugía ocular LASIK. En esta prueba, un escáner crea un gráfico muy detallado, similar a un mapa topográfico, de tu ojo. Mientras más detalladas sean las mediciones, más preciso será tu oftalmólogo para extraer tejido de la córnea.

Antes del procedimiento, el médico hablará de los riesgos y beneficios de la cirugía ocular LASIK, qué esperar antes y después de la cirugía, y de cualquier pregunta que puedas tener.

Durante el procedimiento

La cirugía ocular LASIK por lo general se realiza en 30 minutos o menos. Durante el procedimiento, te acuestas boca arriba en una silla reclinable. Es posible que te administren medicamentos para ayudar a relajarte.

Después de colocar gotas anestésicas en el ojo, el médico utiliza un instrumento para mantener los párpados abiertos.

Un anillo de succión colocado en el ojo justo antes de cortar el colgajo corneal puede causar una sensación de presión, y la visión puede disminuir un poco.

El cirujano ocular utiliza un pequeño bisturí o láser de corte para cortar un pequeño colgajo con bisagra que se desprende de la parte frontal del ojo. Doblar hacia atrás el colgajo le permite a tu médico acceder a la parte de la córnea que va a ser remodelada.

Mediante un láser programado, el cirujano ocular remodela partes de la córnea. Con cada pulso del rayo láser, se extrae una pequeña cantidad de tejido corneal. Después de remodelar la córnea, el cirujano vuelve a colocar el colgajo en su lugar. El colgajo generalmente cicatriza sin puntos de sutura.

Durante la cirugía, se te pedirá que te concentres en un punto de luz. Mirar fijamente esta luz te ayuda a mantener el ojo fijo mientras el láser remodela la córnea. Puedes detectar un olor distinto a medida que el láser elimina el tejido corneal. Algunas personas describen el olor como el de un cabello quemado.

Si necesitas cirugía ocular LASIK en ambos ojos, los médicos generalmente realizarán el procedimiento el mismo día.

Después del procedimiento

Inmediatamente después de la cirugía, tu ojo podría picar, sentirse arenoso, arder y estar lloroso. Probablemente tendrás visión borrosa. Por lo general, experimentarás poco dolor y recuperarás tu visión rápidamente.

Es posible que se te administren analgésicos o gotas para los ojos para mantenerte cómodo durante varias horas después del procedimiento. El oftalmólogo también podría pedirte que uses un protector sobre tu ojo en la noche hasta que tu ojo sane.

Podrás ver después de la cirugía, pero tu visión no será clara de inmediato. Se tarda de dos a tres meses después de la cirugía antes de que tu ojo sane y tu visión se estabilice. Tus posibilidades de mejorar la visión se basan, en parte, en lo buena que era tu visión antes de la cirugía.

Tendrás una cita de seguimiento con tu oftalmólogo uno o dos días después de la cirugía. El médico verá cómo está sanando tu ojo y revisará si hay alguna complicación. Planea otras citas de seguimiento durante los primeros seis meses después de la cirugía, según lo recomiende tu médico.

Pueden pasar unas semanas antes de que puedas empezar a usar cosméticos alrededor de tus ojos nuevamente. También es posible que tengas que esperar varias semanas antes de reanudar deportes de contacto extenuantes, poder nadar o usar hidromasajes.

Sigue las recomendaciones de tu médico acerca de qué tan pronto puedes reanudar tus actividades normales.

Resultados

La cirugía ocular LASIK suele mejorar la visión sin la molestia de los anteojos o las lentes de contacto. En general, tienes muy buena probabilidad de lograr una visión de 20/25 o mejor después de la cirugía refractiva.

Más de 8 de cada 10 personas que se han sometido a la cirugía ocular refractiva LASIK ya no necesitan usar sus anteojos o lentes de contacto para la mayoría de sus actividades.

Sus resultados dependen de su error de refracción específico y de otros factores. Las personas que tienen un bajo grado de miopía tienden a tener más éxito con la cirugía refractiva. Las personas que tienen un grado alto de miopía o hipermetropía, además de astigmatismo, tienen resultados menos predecibles.

En algunos casos, la cirugía puede dar por resultado una corrección insuficiente. Si ocurre esto, es posible que necesites otra cirugía para lograr la corrección adecuada.

En raras ocasiones, los ojos de algunas personas retornan lentamente al grado de visión que tenían antes de la cirugía. Esto puede ocurrir debido a ciertas condiciones, como cicatrización anormal de heridas, desequilibrios hormonales o embarazo. Algunas veces, este cambio en la visión se debe a otro problema ocular, como una catarata. Habla con tu médico acerca de cualquier cambio en la visión.

Fuente: Mayo Clinic

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: El síndrome de fatiga crónica

El síndrome de fatiga crónica es un trastorno complejo caracterizado por fatiga extrema que no puede atribuirse a ninguna enfermedad preexistente. La fatiga puede empeorar con la actividad física o mental, pero no mejora con el descanso.

Esta afección también se conoce como «enfermedad sistémica por intolerancia al esfuerzo» o «encefalomielitis miálgica». A veces, se abrevia «EM/SFC».

La causa del síndrome de fatiga crónica es desconocida, aunque existen muchas teorías, que van de las infecciones virales al estrés psicológico. Algunos expertos creen que el síndrome de fatiga crónica puede desencadenarse por una combinación de factores.

Ninguna prueba individual puede confirmar un diagnóstico de síndrome de fatiga crónica. Es posible que necesites una variedad de pruebas médicas para descartar otros problemas de salud que tienen síntomas similares. El tratamiento del síndrome de fatiga crónica se centra en el alivio de los síntomas.

Síntomas

Algunos de los signos y síntomas son:

  • Fatiga
  • Pérdida de memoria o concentración
  • Dolor de garganta
  • Agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello o las axilas
  • Dolor articular o muscular sin causa aparente
  • Dolores de cabeza
  • Sueño no reparador
  • Agotamiento extremo que dura más de 24 horas después de realizar ejercicio físico o mental

Cuándo consultar al médico

La fatiga puede ser síntoma de distintas enfermedades, como infecciones o trastornos psicológicos. En general, consulta con el médico si experimentas fatiga persistente o excesiva.

Causas

Las personas que tienen síndrome de fatiga crónica parecen ser hipersensibles incluso a cantidades normales de ejercicio y actividad.

Todavía se desconoce el motivo por el cual esto ocurre en algunas personas y en otras no. Es posible que algunas personas nazcan con una predisposición al trastorno que después se desencadena por una combinación de factores. Los posibles desencadenantes comprenden:

  • Infecciones virales. Debido a que algunas personas desarrollan el síndrome de fatiga crónica después de tener una infección viral, los investigadores se preguntan si es posible que sean los virus los que desencadenan el trastorno. Entre los virus sospechosos se encuentran el virus de Epstein-Barr, el virus del herpes humano 6 y los virus de la leucemia del ratón. Todavía no se ha encontrado un vínculo concluyente.
  • Problemas del sistema inmunitario. El sistema inmunitario de las personas que tienen síndrome de fatiga crónica parece estar levemente afectado, pero no está claro si este deterioro es suficiente como para causar efectivamente este trastorno.
  • Desequilibrios hormonales. Las personas que padecen el síndrome de fatiga crónica a veces también tienen niveles anormales en sangre de las hormonas que se producen en el hipotálamo, en la hipófisis o en las glándulas suprarrenales. Pero todavía se desconoce la importancia de estas anormalidades.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar los riesgos de padecer síndrome de fatiga crónica son:

  • Edad. El síndrome de fatiga crónica puede ocurrir a cualquier edad, pero afecta con más frecuencia a personas de entre 40 y 50 años.
  • Sexo. Las mujeres reciben diagnóstico de síndrome de fatiga crónica con mucha más frecuencia que los hombres, pero quizás esto se deba simplemente a que las mujeres son más propensas a informar sus síntomas a un médico.
  • Estrés. La dificultad de manejar el estrés puede contribuir a la aparición del síndrome de fatiga crónica.

Complicaciones

Las posibles complicaciones del síndrome de fatiga crónica comprenden:

  • Depresión
  • Aislamiento social
  • Restricciones en el estilo de vida
  • Aumento en las ausencias laborales

Fuente: Mayo Clinic

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

Nexum International no acepta responsabilidad por algún perjuicio en relación con acciones tomadas o no tomadas, basadas en cualquier contenido de esta página. La compañía no acepta ninguna responsabilidad por cualquier pérdida, daño o perjuicio que resulte de tomar información de esta página. La compañía no es responsable de ningún contenido de terceros que esté en la página o que se pueda acceder a través de ella.

Cápsulas de Salud: Cómo ayudar a una persona responsable del cuidado de un paciente con Alzheimer

La atención del Alzheimer es un trabajo de 24 horas al día. Cuando ofreces ayuda a una persona responsable del cuidado de enfermos de Alzheimer, sé específico e insiste con gentileza.

Las personas responsables del cuidado de los enfermos de Alzheimer necesitan todo el apoyo que puedan conseguir. Si conoces a alguien que está cuidando a un ser querido que tiene esta enfermedad, estas son las formas de ayudarlo.

Sé específico

Puede ser difícil que una persona encargada del cuidado acepte las ofertas de ayuda en general, ya que no son específicas. Si quieres apoyar a un amigo que se está encargando del cuidado de un ser querido, haz un ofrecimiento concreto. Por ejemplo:

  • «Voy a ir a la tienda de comestibles. ¿Qué puedo traerte?».
  • «Tengo unas horas libres mañana por la tarde. ¿Quieres que me quede mientras haces mandados o dedicas un tiempo para ti?».
  • «Hice doble ración de mi receta de pastel de carne para compartir contigo. Te traje suficiente como para que te alcance para varias comidas».
  • «¿Necesitas que te lave algo de ropa? Puedo recogerla hoy y traerla limpia mañana».
  • «¿Tienes que cortar el césped del patio? Con gusto me encargaría de eso este fin de semana».

Comunicación

Enviar una tarjeta o llamar a una persona encargada del cuidado puede ser una gran manera de mostrar apoyo. Los correos electrónicos y los mensajes de texto también son útiles, pero con frecuencia las visitas personales son aún mejores. La comunicación con el mundo exterior puede ayudar a levantarle el ánimo a una persona encargada del cuidado.

Reconocer los signos del estrés de la persona responsable del cuidado

Ten en cuenta que a algunas personas encargadas del cuidado les resulta difícil aceptar ayuda, ya que creen erróneamente que deberían hacer todo por su cuenta. Esta actitud puede resultar perjudicial no solo para la persona encargada del cuidado, sino también para la persona que sufre la enfermedad de Alzheimer. El estrés de la persona encargada del cuidado puede provocar irritabilidad, ira, cansancio, retraimiento social, ansiedad, depresión y otros problemas.

Si no te aceptan los ofrecimientos de ayuda, insiste con gentileza. Recuérdale a la persona encargada del cuidado que no tiene que hacerlo solo, y que la mejor manera de cuidar de alguien es primero cuidarse a uno mismo.

 

Fuente: Mayo Clinic