Cápsulas de Salud: ¿Tienes o tuviste cáncer y tienes dolor? (II Parte)

Uso de medicamentos para controlar el dolor relacionado con el cáncer

Puntos importantes

  • El médico prescribirá medicamentos según el dolor sea leve, moderado o intenso.
  • Para aliviar el dolor leve en ocasiones se usan acetaminofén y medicamentos antiinflamatorios no esteroides.
  • Los opioides se usan para aliviar el dolor moderado a intenso.
    • La mayoría de los pacientes con dolor causado por el cáncer reciben opioides en forma regular.
    • Los opioides se administran de diferentes maneras.
    • Los opioides causan efectos secundarios comunes.
  • Se pueden agregar otros medicamentos para ayudar a tratar el dolor.

El médico prescribirá medicamentos según el dolor sea leve, moderado o intenso.

El médico le recetará medicamentos para ayudarlo a aliviar el dolor. Estos medicamentos se deben tomar a las horas programadas para mantener una cantidad constante en el cuerpo e impedir que vuelva el dolor. Los medicamentos se toman por vía oral o de otras maneras, como por infusión o inyección.

Es posible que el médico le recete dosis adicionales de un medicamento que puede tomar cuando sea necesario para el dolor que se presenta entre las dosis programadas del medicamento. El médico ajustará la dosis de los medicamentos a sus necesidades.

Para medir la intensidad del dolor y decidir qué medicamento usar, se utiliza una escala de 0 a 10 como se explica a continuación:

  • 0 significa que no hay dolor.
  • 1 a 3 significa que el dolor es leve.
  • 4 a 6 significa que el dolor es moderado.
  • 7 a 10 significa dolor intenso.

Para las personas que tienen problemas para asignar un número al dolor, a veces se usan otras escalas de dolor que tienen caras felices o tristes. Estas escalas también son útiles para los adultos con problemas de memoria o pensamiento y para los niños pequeños.

Para aliviar el dolor leve en ocasiones se usan acetaminofén y medicamentos antiinflamatorios no esteroides.

El acetaminofén y los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) ayudan a aliviar el dolor leve. Es posible administrarlos con opioides para el dolor moderado a grave.

Los analgésicos de este tipo son los siguientes:

  • Celecoxib.
  • Diclofenaco.
  • Ibuprofeno.
  • Ketoprofeno.
  • Ketorolaco.

Los efectos secundarios de los AINE incluyen problemas en el estómago, el riñón, el corazón y la sangre. Algunos pacientes, sobre todo aquellos de edad avanzada, que toman acetaminofén o AINE necesitan una vigilancia cuidadosa de los efectos secundarios.

Los opioides se usan para aliviar el dolor moderado a intenso.

Los opioides son muy eficaces para aliviar el dolor moderado a intenso. Algunos pacientes con cáncer dejan de recibir el alivio que proporcionan los opioides si los usan durante mucho tiempo. Esto se llama tolerancia. Si su cuerpo deja de responder a la misma dosis, es posible que necesite dosis más altas, o un opioide diferente. La tolerancia a un opioide es una dependencia física a este, que no es lo mismo que una adicción (dependencia psicológica).

Desde 1999, ha aumentado la cantidad de recetas de opioides y el número de personas que mueren por sobredosis de medicamentos en los Estados Unidos. Aunque la mayoría de los pacientes a los que se les recetan opioides para el dolor del cáncer consumen estos medicamentos sin problemas, algunos se vuelven adictos a los opioides. El médico recetará y vigilará de cerca las dosis de opioides para que reciba un tratamiento para el dolor que no le cause daño.

Hay varios tipos de opioides:

  • Buprenorfina.
  • Codeína.
  • Diamorfina.
  • Fentanilo.
  • Hidrocodona.
  • Hidromorfona.
  • Metadona.
  • Morfina (el opioide más utilizado para el dolor relacionado con el cáncer).
  • Oxicodona.
  • Oximorfona.
  • Tapentadol.
  • Tramadol.

El médico le recetará medicamentos y le indicará los horarios en que los debe tomar para obtener el mejor control del dolor. Además, es importante que los pacientes y los familiares a cargo de su cuidado conozcan la manera segura de usar, almacenar y eliminar los opioides.

La mayoría de los pacientes con dolor causado por el cáncer reciben opioides en forma regular.

Tomar opioides en forma regular ayuda a calmar el dolor y evita que empeore. El tiempo entre las dosis depende del opioide que se utilice. La mejor dosis es la cantidad de opioide que controla el dolor con menos efectos secundarios. Si se presenta tolerancia al opioide (que ya no produzca el efecto deseado con la misma dosis), tal vez se deba aumentar la dosis o se recete otro opioide.

Los opioides se administran de diferentes maneras.

Los opioides se administran de diferentes maneras, como las siguientes:

  • Vía oral (por boca): si el estómago y los intestinos funcionan bien, por lo general, los medicamentos se administran por vía oral. Los opioides por vía oral son fáciles de usar y por lo general son de bajo costo. Los opioides orales a veces se colocan bajo la lengua (vía sublingual) o en el interior de la mejilla (vía yugal) para que se absorban.
  • Vía rectal: si no puede tomar los opioides por vía oral, es posible administrar supositorios rectales.
  • Vía transcutánea: los parches de opioides se colocan sobre la piel (parches cutáneos).
  • Aerosol nasal: los opioides se pueden administrar en forma de aerosol nasal.
  • Vía intravenosa (IV): los opioides se administran en una vena solo cuando no se pueden usar métodos más simples y menos costosos, cuando estos no funcionan o cuando el paciente no los desea. Las bombas de analgesia controlada por el paciente (ACP) son una forma de controlar el dolor a través de la vía IV. Una bomba de ACP le permite controlar la cantidad de medicamento que utiliza. Con una bomba de ACP, recibe una dosis preestablecida de opioide cuando oprime un botón de una bomba computarizada conectada a un tubo pequeño. Una vez que se controla el dolor, es posible que el médico recete una dosis habitual de opioides teniendo en cuenta la cantidad que utilizó en la bomba de ACP.
  • Inyección subcutánea: los opioides se administran mediante una inyección en la capa de tejido graso debajo de la piel.
  • Inyección intraespinal: los opioides intraespinales se inyectan en el líquido que rodea la médula espinal. A veces se combinan con anestesia local para ayudar a algunos pacientes con un dolor difícil de controlar.

Los opioides causan efectos secundarios comunes.

El médico le explicará los efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento con opioides y los vigilará. Los efectos secundarios más comunes son los siguientes:

  • Náuseas.
  • Somnolencia.
  • Estreñimiento

Las náuseas y la somnolencia se presentan con más frecuencia al comienzo del tratamiento con opioides y, a menudo, mejoran a los pocos días.

Los opioides hacen más lentas las contracciones y los movimientos musculares del estómago y los intestinos, lo que a veces produce endurecimiento de la materia fecal. Para mantener blanda la materia fecal y prevenir el estreñimiento, es importante tomar mucho líquido, aumentar el consumo de fibra en la alimentación, hacer ejercicio con frecuencia y tomar laxantes. A menos que haya problemas, como una obstrucción intestinal o diarrea, usted recibirá un plan de tratamiento para prevenir el estreñimiento e información sobre otros problemas digestivos que a veces se presentan mientras toma opioides.

Otros efectos secundarios del tratamiento con opioides son los siguientes:

  • Boca seca.
  • Vómitos.
  • Presión arterial baja.
  • Mareos.
  • Dificultad para dormir.
  • Dificultad para pensar con claridad.
  • Delirium o alucinaciones.
  • Dificultad para orinar.
  • Dificultad para respirar, que a veces empeora por apnea del sueño, obesidad o por la combinación de opioides con sedantes.
  • Picazón intensa.
  • Problemas con el funcionamiento sexual.
  • Sofocos.
  • Depresión.
  • Hipoglucemia.

Hable con el médico sobre los efectos secundarios que le molestan o se vuelven graves. El médico puede reducir la dosis del opioide, cambiarlo por otro opioide o cambiar la forma en que se administra para ayudar a disminuir los efectos secundarios, tales como:

  • Complicaciones gastrointestinales
  • Náuseas y vómitos relacionados con el tratamiento del cáncer
  • Delirium

Se pueden agregar otros medicamentos para ayudar a tratar el dolor.

Se pueden administrar otros medicamentos mientras toma opioides para aliviar el dolor. Estos son medicamentos que ayudan a los opioides a ser más eficaces, tratar los síntomas y a aliviar ciertos tipos de dolor. Se utilizan los siguientes tipos de medicamentos:

  • Antidepresivos.
  • Anticonvulsivos.
  • Anestésicos locales.
  • Corticoesteroides.
  • Bisfosfonatos y denosumab.

Hay grandes diferencias en la respuesta de los pacientes a estos medicamentos. Los efectos secundarios son comunes y se deben comunicar al médico.

Los bisfosfonatos (pamidronato, ácido zoledrónico e ibandronato) son medicamentos que se utilizan a veces cuando el cáncer se diseminó a los huesos. Se administran por infusión intravenosa y se combinan con otros tratamientos para disminuir el dolor y reducir el riesgo de fracturas en los huesos. Sin embargo, los bisfosfonatos a veces causan efectos secundarios graves. Hable con el médico si tiene un dolor intenso en los músculos o los huesos. Es posible que deba interrumpir la terapia con bisfosfonatos.

El uso de bisfosfonatos también se relaciona con el riesgo de osteonecrosis relacionada con un bisfosfonato (ORB).

El denosumab es otro medicamento que a veces se usa cuando el cáncer se disemina a los huesos. Se administra mediante inyección subcutánea y puede prevenir y aliviar el dolor.

Otros tratamientos para el dolor relacionado con el cáncer

Puntos importantes

  • Bloqueos nerviosos
  • Tratamientos neurológicos
  • Cordotomía
  • Cuidados paliativos
  • Radioterapia
    • Radioterapia externa
    • Radiofármacos
  • Medicina física y rehabilitación
  • Terapias intregradoras

La mayor parte del dolor relacionado con el cáncer se controla con medicamentos, pero algunos pacientes sufren demasiados efectos secundarios de los medicamentos o tienen dolor en cierta parte del cuerpo que es necesario tratar de otras maneras. Puede hablar con el médico para ayudarlo a decidir qué métodos son mejores para aliviar el dolor. Otros tratamientos son los siguientes:

Bloqueos nerviosos

Un bloqueo nervioso consiste en la inyección de un anestésico local u otro medicamento en un nervio o alrededor de este para bloquear el dolor. Los bloqueos nerviosos ayudan a controlar el dolor que no se alivia de otras maneras. Los bloqueos nerviosos también sirven para encontrar de dónde viene el dolor, para pronosticar la respuesta del dolor a los tratamientos a largo plazo y para prevenir el dolor después de ciertos procedimientos.

Tratamientos neurológicos

En ocasiones se utiliza cirugía para colocar un dispositivo que suministra medicamentos o estimula los nervios con una corriente eléctrica suave.

Cordotomía

La cordotomía es un procedimiento quirúrgico menos común que se usa para aliviar el dolor mediante el corte de ciertos nervios de la médula espinal. Con esto se bloquea el dolor y las sensaciones de frío o calor. Este procedimiento se elige para pacientes que están cerca de la etapa final de la vida y tienen un dolor intenso que no se alivia de otra manera.

Cuidados paliativos

Algunos pacientes reciben ayuda de los servicios de cuidados paliativos. Los proveedores de cuidados paliativos también se llaman proveedores de cuidados médicos de apoyo. Dichos proveedores trabajan en equipos de médicos, enfermeros, especialistas de salud mental, trabajadores sociales, capellanes, farmacéuticos y dietistas. Algunas de las metas de los cuidados paliativos son las siguientes:

  • Mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
  • Controlar los síntomas de dolor y otros síntomas.
  • Ayudar a los pacientes que necesitan dosis más altas de opioides, tienen antecedentes de abuso de sustancias o están enfrentando problemas emocionales y sociales.

Radioterapia

La radioterapia se utiliza para aliviar el dolor en pacientes con lesiones en la piel, tumores o cáncer que se diseminó a los huesos. Esto se llama radioterapia paliativa. Se administra como terapia local directamente en el tumor o dirigida hacia áreas más grandes del cuerpo. La radioterapia ayuda a que los medicamentos y otros tratamientos sean más eficaces porque reduce el tamaño de los tumores que causan dolor. La radioterapia quizás ayude a los pacientes con dolor de hueso para que se muevan más libremente y con menos dolor.

Se usan los siguientes tipos de radioterapia:

Radioterapia externa

Para la radioterapia externa se usa una máquina que envía rayos X de energía alta u otros tipos de radiación hacia el cáncer desde el exterior del cuerpo. La radioterapia externa alivia el dolor relacionado con el cáncer que se diseminó a los huesos. La radioterapia se administra en una sola dosis o dividida en varias dosis más pequeñas aplicadas durante un tiempo. La decisión de administrar la radioterapia en una sola dosis o en dosis divididas depende de la facilidad para acceder a los tratamientos y de sus costos. Es posible que algunos pacientes que encuentran poco o ningún alivio la primera vez que reciben radioterapia, se beneficien si se repite la radioterapia.

Los pacientes quizás presenten una crisis de dolor (empeoramiento pasajero del dolor en el área tratada) después de recibir radioterapia paliativa para el cáncer que se diseminó al hueso, pero este efecto secundario es pasajero.

Radiofármacos

Los radiofármacos son medicamentos que contienen una sustancia radiactiva que se utiliza para diagnosticar o tratar enfermedades como el cáncer. Los radiofármacos también se utilizan para aliviar el dolor del cáncer que se diseminó a los huesos. Una sola dosis de una sustancia radiactiva inyectada en una vena quizás alivie el dolor cuando el cáncer se diseminó a varias áreas de los huesos o cuando se deben tratar demasiadas áreas con radioterapia externa.

Medicina física y rehabilitación

Los pacientes de cáncer con dolor a veces pierden fuerza, la libertad de movimiento y la capacidad para realizar sus actividades diarias. Es posible que la fisioterapia o la terapia ocupacional ayuden a estos pacientes.

Para la medicina física se usan métodos físicos como ejercicios, y máquinas para prevenir y tratar una enfermedad o una lesión.

Algunos pacientes se envían a consultar con un fisiatra (un médico que se especializa en medicina física) que les formula un plan personal. Algunos fisiatras también están entrenados para realizar procedimientos para el tratamiento y control del dolor.

Terapias intregradoras

Es posible usar las terapias complementarias y alternativas combinadas con un tratamiento estándar para controlar el dolor. Este tipo de tratamiento también se llama terapias integradoras. La acupuntura, los grupos de apoyo y la hipnosis son algunas de las terapias integradoras que se han usado para aliviar el dolor.

Fuente: NIH

Nota: La información contenida en esta nota es de carácter informativo y no es, ni pretende ser, fuente de asesoría médica profesional en ningún tema.

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